Los que no pueden amar
En la columna anterior empezé el tema de los que tienen fobia al amor. Estas personas confunden mucho a la pareja porque esta se siente amada, pero cuando las cosas están mejor, el fóbico se distancia o se va. Aunque pasa en hombres y mujeres, trato el tema en los hombres porque es más frequente pero los mismos principios aplican a ambos.
Ante el cambio, es usual que la persona se devane los sesos y repase el ``tape'' de distintos sucesos para encontrar una respuesta. A veces la persona responde con ansiedad, lo que empeora las cosas porque el fóbico se siente acorralado. Cuando la persona se enfada y pone distancia, a veces dá resultado, porque el fóbico disminuye su miedo con la distancia y vuelve a sentir el apego inicial. Estos estira y encoge no facilitan establecer una relación sentimental sólida. Algunos juegos de cortejo son aceptables al principio, pero a la larga, es maá satisfactorio combinar la atración con la confianza.
Una característica frequente en los fóbicos, es que evitan hacer planes, alegando que la espontaniedad es mejor. La espontaniedad es muy grata, pero estas personas resienten compromisoso con amistades y familiares.
Algunos prefieren trabajos independientes para no tener que responder a un jefe. No se debe confundir esto con el deseo de tener su propio negocio. Por decirlo en palabras de un confeso fóbico a las relaciones: ``No me gusta pertenecer''.
Otro síntoma común es emepzar a criticar cualidades en la otra persona cuando se formaliza un compromiso. Estas personas están tan preocupadas por defender su independencia, que ni piensan en que la pareja, confundida, puede estar echándose las culpas.
Los que no pueden amar pueden tener creencias como: ``Si me entrego me pierdo'', ``El amor no dura'', ``Me pueden herir si quiero y me rechazan'', ``Nadie me va a controlar''...
Quien ama y se entrega es vulnerable, pero si la persona está bien desarrollada emocionalmente, tiende a escoger bien. Si se equivoca, aprende de su error. No ``se pierde'' en la otra persona. Sufre, pero se recupera. Amar no tiene garantías, pero sobrevivimos las pérdidas amorosas, y amamos de nuevo.
La fobia al amor, como todas las fobias, es una reacción de ansiedad. Si la persona está motivada, puede tratarse. Pero tiene que estar dispuesto a hurgar en el pasado. Recuerdo el caso de una pareja que además de amarse eran buenos amigos. Ella era mi clienta. Después de una huida, el se fué a una terapia de grupo de hombres. No fué suficiente. Ella se mantuvo firme en cuanto a la firmeza de un compromiso. Entonces el fué a una terapia individual, y pudo conquistar su fobia. Me da gusto decir que llevan más de 10 años de unión feliz.
La autora es psicóloga clínica, especializada en relaciones, problemas de ansiedad, depresión y control de hábito. (305) 461-5185.
El Nuevo Herald se complace en ofrecerle a sus lectores la oportunidad de compartir experiencias e intercambiar observaciones sobre lo que publicamos diariamente en nuestra edición digital.
Los instamos a participar en nuestros debates de manera abierta y franca, pero sin hacer juicios hirientes o fuera de orden. Nos reservamos el derecho a eliminar las opiniones que no cumplan estas normas. Algunos de las comentarios que usted hace pueden ser reproducidos en el diario impreso o en otras páginas de nuestro sitio.
Muchas gracias por compartir sus puntos de vista.
Para hacer comentarios debe registrarse en elNuevoHerald.com la primera vez. Lo que escriba estará debidamente identificado con su nombre de usuario. ¿Todavía no se ha registrado? Clic aquí -- para hacerlo ahora mismo.
Más Cita con la Doctora
Videos





















Mi Yahoo