El lado optimista del futuro
GISELA LOPEZ MATA
Especial/El Nuevo Herald
Cortesia de Fuseproject
Las zapatillas Birkenstock de bajo costo y completamente reciclables.
El énfasis en la integración entre el diseño, la alta tecnología y la ética es un fenómeno reciente. Nunca antes las tres condiciones tuvieron que estar presentes a la vez para que un producto obtuviera aceptación tanto por parte de los promotores como de los usuarios. Se ha desarrollado una conciencia universal sobre los posibles resultados negativos de nuestro consumo mientras que estamos más informados que nunca sobre las necesidades de los marginados, sobre todo en el terreno de la informática.
Sabemos que podemos contribuir a proteger los recursos naturales y a conservar la energía, como sabemos del oscurantismo en que viven las sociedades que no están conectadas a la informática global y, como consecuencia, a las realidades del mundo presente.
La obra del diseñador industrial Yves Behar demuestra el espíritu de la nueva generación de diseñadores, en el que la obsesión por la estética compite con la innovación en términos de materiales y la alta tecnología, todo bajo un contenido ético y moral. Tanto en sus productos basados en el consumo mínimo de energía, conscientes del medio ambiente y capaces de ser reciclados, como en sus esfuerzos para hacer llegar lo último en tecnología e información a todos, Behar representa, ejemplarmente, el lado optimista del futuro.
Nacido en Suiza, Behar estudió en California y en el presente es el director del departamento de diseño industrial del California College of the Arts. Fundó fuseproject, su taller de diseño, en 1999, y, a sus 40 años, ha concebido diseños de reconocimiento mundial, muchos de los cuales han recibido prestigiosos premios y se encuentran en museos como el Cooper-Hewitt, el Munich Museum of Applied Arts y el Chicago Athenaeum.
Firme en sus ideales, apostó siempre por el futuro, confiado en las posibilidades de la alta tecnología. A su vez, como el humanista que es, buscó en sus diseños sensibilizarse con la experiencia humana y respetar el medio ambiente en sus decisiones. El concepto de su estudio de trabajo se basa en esa fusión, de ahí, el nombre de su empresa, fuseproject. El diseño para Behar está basado en la relación entre la tecnología, la humanidad y sus circunstancias y el respeto al medio ambiente como regulador esencial.
De acuerdo con Behar, los diseñadores ''tenemos un pie en el espacio del consumidor, y somos como un puente o un pegamento'' entre el consumo y la ética. Behar considera que ''las compañías están en busca de productos innovadores que vayan mas allá del estilo'' y respondan a las necesidades de nuestro tiempo.
Behar es principalmente conocido por el Jawbone Bluetooth, la lámpara LEAF para Herman Miller y sus diseños para la BMW, Nike y Birkenstock. Recientemente en Miami, exhibió en el Luminaire Lab del Design District de Miami su diseño para OLPC (One Laptop Per Child); o sea, una computadora portátil para cada niño, en colaboración con Nicholas Negroponte del Massachussets Institute of Technology. El proyecto sin fines de lucro se ha dedicado a proporcionarle a los niños en países subdesarrollados lo último en tecnología. OLPC se propone hacer llegar a todos los niños del mundo una computadora que facilite el desarrollo de la educación y la diseminación de la información cibernética. La meta de OLPC es educar, comunicar, inspirar y, de esa manera, cambiar al mundo traspasando las barreras económicas y políticas. Consciente de la censura informática en Cuba, nos dice sonriendo que está disponible, en cuanto surja la oportunidad, para llevar el proyecto OLPC también a los niños cubanos.