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¿Hasta cuándo sacrificamos nuestra felicidad?

Las relaciones son retadoras y complicadas. Cuando dos personas deciden entrar en una relación a largo plazo es vital aclarar un sinnúmero de puntos, a la vez que desarrollar acuerdos convenientes para ambos.

Suena lógico, práctico y fácil de hacer. Sin embargo ¿cuántos de nosotros nos hemos encontrado perdidos, confundidos, frustrados y desilusionados al ser incapaces de lograr esto en nuestras relaciones?

¿Hasta cuándo uno de los conyugues va a sacrificar o posponer su felicidad y la satisfacción de sus sueños por el bienestar del otro o de la relación? La literatura indica que la mayoría de las parejas infelices permanecen en una relación que no funciona por varios años, hasta 10, antes de actuar.

Las razones más comunes para quedarse en una relación que no nos proporciona felicidad son lástima o pena por el compañero/a, culpa y vergüenza. Y ahora les pregunto yo a todos ustedes ¿son esas buenas razones para vivir infelices? ¿Quién decidió que una de las partes debe o tiene que asumir la responsabilidad por la ``felicidad'' de los dos conyugues? ¿Cómo es posible que una de las partes involucradas sea tan egoísta y egocéntrica que desee el sacrificio del otro a cambio de su felicidad? ¿Es factible que uno de los esposos viva tan desconectado de los reales sentimientos de su pareja que llegue a creer que si las cosas siempre se hacen a su manera el otro es feliz, porque él/ella es feliz? ¿Te estoy hablando a ti? ¿Eres tú uno de ellos/as?

¿Hasta cuándo vamos a vivir con miedo de expresar nuestra verdad? Después de 35 años de experiencia en la práctica de la psicología les puedo decir con certeza que la felicidad es personal e interna. Nada, ni nadie puede proporcionarnos externamente la dicha. Por lo tanto les quiero decir a todos ustedes, mujeres y hombres, que han pensado que con el sacrificio personal de su felicidad podrán proveerle a su pareja la dicha, que están completamente equivocados. Lo único que podemos hacer es luchar con todas nuestras energías por conseguir nuestra felicidad, alegría, satisfacción. El hacer nuestros sueños realidad es la más importante tarea en nuestra existencia. No la pospongamos basados en la ilusión de poseer unos poderes inexistentes. ¡No puedes hacer feliz a nadie a costa de tu propia felicidad!

Tampoco somos responsables por las deficiencias de los seres con los que nos involucramos. Si luego de estar juntos cierta cantidad de años es imposible desarrollar nuevos acuerdos en donde ambos se sientan oídos, valorados, vistos, dichosos, y alegres entonces es tiempo de actuar.

Armémonos de valor y hablemos con el corazón y con nuestra verdad en la mano. Cada uno es responsable de su vida. Si al compañero/a no le agrada lo que escucha, tendrá que hacer algo con la situación. Cambiar y mejorar, o terminar, ya que seguir de la misma forma no es la alternativa.

Si tienen hijos, háganlo por ellos. Los niños merecen crecer con padres felices, alegres, satisfechos. Padres que les podrán modelar estas conductas a ellos. ¡Háganlo hoy, no esperen más! • 

mfa82003@yahoo.com

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