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El poder del miedo

Muchos psicólogos piensan que sólo existen dos emociones básicas: el miedo y el amor.

Del miedo se generan los otros sentimientos negativos como rabia, celos, vergüenza, angustia, ansiedad, depresión, etc. Del amor nacen las emociones positivas como alegría, felicidad, compasión, cariño, aceptación, etc.

Mi meta hoy es dialogar sobre el inmenso poder del ``miedo'' en nuestras vidas.

Algunos de los miedos más comunes son los siguientes: el miedo al que dirán, al rechazo, al ridículo, a la enfermedad, al dolor, a la muerte, a lo desconocido, a viajar, a perder el trabajo, a perder el prestigio social, a perder la independencia financiera, a la soledad, al peligro, a cambiar, a dejar nuestra zona de comodidad. Hay millones de personas que le tienen miedo al miedo y por eso desarrollan ataques de pánico, que surgen del miedo a que le vuelva a dar otro ataque.

¿Qué sucede cuando sentimos algunos de estos miedos? Lo primero que nos pasa es que nos paralizamos. Nuestra mente se congela y dejamos de pensar lógicamente entrando en un estado de alerta fisiológica que nos facilita las respuestas de pelea o huida. Estas respuestas están controladas por el sistema límbico de nuestro cerebro al que también se le conoce como el cerebro mamífero. El miedo nos suele poner a la defensiva. Dejamos de escuchar y lo único que deseamos es defendernos, atacar, o demostrar que nuestro punto de vista o acción es mejor que el del otro.

El miedo limita grandemente nuestra calidad de vida. No nos permite salir de nuestra área de comodidad para intentar ideas nuevas o distintas. El miedo es la excusa más utilizada para posponer decisiones importantes en nuestras vidas. Desde evaluar dejar un trabajo o relación que no funciona, hasta no involucrarnos en la compra de un hogar o iniciar estudios universitarios.

Lo interesante para nosotros, los especialistas en conducta, es el analizar las estrategias utilizadas por la mayoría de las personas para manejar al señor miedo. Estas son la negación, la racionalización y la proyección. Lo primero que muchos hacen es negar que estén asustados. Estrategia que no ayuda, ya que no se puede cambiar o atacar lo que no se reconoce que existe. Pelean, se defienden, se enojan y nos insultan, si sugerimos que la emoción raíz para la parálisis es el miedo. Luego racionalizan, buscando excusas, que a ellos les suenan lógicas, para continuar actuando de la forma en que lo hacen. Nuevamente niegan que la motivación fundamental para evadir el cambio en sus vidas sea el miedo. Después recurren a la proyección. Nos atacan diciendo que somos nosotros los que tenemos miedo y no ellos. Nos acusan de todo lo que realmente ellos están sintiendo. Conclusión: el miedo sigue en control de sus vidas. Mientras más miedo se siente, más tercas se ponen las personas. Más se burlan del punto de vista de otros y más piensan que ellos tienen la verdad en sus manos.

¿Eres uno de ellos? ¿El miedo domina tu existencia? • 

mfa82003@yahoo.com

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