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Salud  

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Lo innato es mejorable

Redacción de El Nuevo Herald

Habilidades mentales que antes se consideraban innatas se pueden mejorar con un entrenamiento apropiado, según un estudio publicado en The Proceedings of the National Academy of Sciences.

Hasta ahora se pensaba que la capacidad que nos permite resolver nuevos problemas sin tener experiencia previa --lo que los psicólogos llaman ``inteligencia fluida''-- era innata. El nuevo estudio se concentró en el entrenamiento de la memoria en activo, la que nos permite recordar números de teléfonos. Esta memoria está vinculada con la inteligencia fluida y se ubica en el mismo circuito cerebral, por lo que los investigadores concluyeron que mejorando la primera se lograría el mismo resultado con la segunda.

Los participantes en el estudio se dividieron en cuatro grupos, que fueron entrenados en ejercicios de memoria durante ocho, 12, 17 y 19 días. Al final, se compararon los resultados en el test de inteligencia fluida. Los cuatros grupos que entrenaron la memoria recibieron mejores resultados que el grupo de control --que tomó el mismo examen sin pasar el entrenamiento--, y los que se habían entrenado durante más tiempo obtuvieron las calificaciones más altas. Sin embargo, los investigadores no saben cuánto tiempo durará la ventaja adquirida en la inteligencia fluida después de que se detenga el entrenamiento.

La opinión generalizada de que beber ocho vasos de agua diarios es beneficioso para la salud tiene escasa evidencia científica.

Entre las bondades de beber agua en abundancia se enumeraban las siguientes: prevenir el dolor de cabeza; eliminar las toxinas del cuerpo y mejorar el funcionamiento de varios órganos. Sin embargo, tales enunciados no tienen ningún fundamento científico. Los investigadores sólo destacaron que el agua ayuda a eliminar el sodio del riñón, y que la retención prolongada de sodio podría causar hipertensión. El agua también ayuda a eliminar urea, pero ésta no es una toxina.

También existe evidencia de que tomar mucha agua puede disminuir el apetito y, por lo tanto, controla el aumento de peso, pero, para confirmarse este aspecto, se necesita una investigación más profunda. Los investigadores opinan que, en circunstancias normales, no es necesario forzarse a tomar mucha agua, porque no se ha probado su beneficio para la salud.•