Miles bailan con Los Van Van en concierto de Miami

02/01/2010 2:56 AM

02/01/2010 5:37 PM

Con el grito de que Los Van Van son de Cuba y de aquí, el director de la orquesta de salsa más importante de la isla, Juan Formell, puso a cantar y a bailar en el corazón de Miami a miles de cubanos y latinoamericanos que minutos antes habían escuchado pacíficamente otro concierto, pero de insultos.

Desafiando la lluvia y en medio de una fuerte vigilancia policial, cientos de exiliados cubanos indignados con la presentación de una orquesta que ven como un instrumento propagandístico del régimen de Cuba, gritaron sus protestas y abuchearon a los asistentes al teatro James L. Knight Center mientras que otros hacían sonar las bocinas de sus automóviles.

"¡Vete pa' cuba y sigue dándole dinero a los comunistas!'', gritó uno de los manifestantes. "Jinetera'', le dijo una exiliada a una mujer que se disponía ingresar al teatro.

Más allá de las exclamaciones y las consignas, el evento se desarrolló en completa calma y la policía no reportó ningún incidente.

Precedido de una polémica de mediana intensidad en contraste con otras presentaciones de artistas de Cuba en el sur de la Florida, el espectáculo mantuvo a unos 4,000 asistentes bailando en los pasillos del teatro al ritmo de las canciones que hicieron famosa a la orquesta desde "No cojas Lucha'' hasta al "Guararey de Pastorita''.

En medio del repertorio, el director de la orquesta hizo una pausa para presentar a su hija Vanesa, también cantante y quien vive en Miami, y reconocer que su familia, como la de miles de cubanos, también ha sufrido con la separación.

"Todos los cubanos hemos padecido y hemos sido víctimas de la separación y hoy Dios me ha permitido tener a mi hija Vanesa'', dijo Formell, antes de que su hija subiera al escenario a cantar un tumbao.

Otra pincelada política del concierto la dio el cantante Roberto Hernández, ‘‘Robertón'', quien dedicó el espectáculo a "amigos y enemigos'', un comentario que fue corregida por Formell al aclarar que la orquesta no tiene enemigos sino gente "que no sabe bailar''.

Con ese preámbulo, el conjunto arrancó contagiando de energía al público con las notas del éxito "Llegó Van Van'' para dar paso a un potpurrí de sus canciones más populares de los años setenta, quizás el número más aplaudido -y bailado- por el público.

Banderas cubanas se veían ondear entre los asistentes, muchos de los cuales cantaban de memoria la letra de casi todas las canciones compitiendo con un deficiente sistema de sonido. Mientras tanto otros tomaban fotografías y videos con sus teléfonos celulares y en el vestíbulo del teatro varios compraban el último disco compacto de la agrupación ‘‘Arrasando''.

Uno de los compradores, Gonzalo de la Torre, contador colombiano, dijo que viajó exclusivamente desde Nueva York para asistir al concierto.

"La buena música es la buena música y a mi no me interesa la política'', afirmó de la Torre, luego de preguntar en broma a un periodista de El Nuevo Herald si estaba reportando para la CIA.

Piero, un chef peruano que pidió no dar su apellido, explicó que su gusto por Los Van Van tiene que ver mucho con la letra de las canciones y su capacidad de improvisar.

Formell saludó a los cantantes cubanos residentes en Estados Unidos, Isaac Delgado y Manolín, "El Médico de la Salsa'' que se encontraban entre el público e invitó al escenario a William Sánchez, uno de los fundadores de Los Van Van que hoy dirige la orquesta del programa Sábado Gigante de la cadena Univisión.

También pidió un aplauso para Al Fuentes, presentador cubanoamericano de la emisora El Sol 95 que entrevistó el viernes a Formell al aire y que pone música de los Van Van en su programa.

"Me siento muy orgulloso de estar en este escenario, todos somos cubanos'', exclamó Fuentes, lo que produjo una emotiva y larga ovación del público.

En su turno, el cantante de la orquesta, Abdel Rasalps, El Lele, agregó a su coro mensajes que aludían a un regreso de los cantantes cubanos a Miami y a la presentación de "los de aquí'' en Cuba.

"Manos arriba, para que todo se dé'', cantó El Lele.

Ante un público delirante, la orquesta cerró el espectáculo con "Esto te pone la cabeza mala'' y en el escenario irrumpió Mónico Pino, un cómico del programa de Mega TV, "Esta noche Tunight'' quien logró las carcajadas de los asistentes haciendo piruetas de bailarina clásica.

Después de dos horas de concierto, Formell invitó a Delgado y Manolín a cantar con la orquesta improvisaciones que derivaron en estribillos de conciliación entre el exilio y Cuba.

"Vamos a hacer un puente para que la gente de La Habana venga'', cantó Manolín minutos antes de que Mayito Rivera de Los Van Van se envolviera en un bandera cubana mientras entonaba el coro de "Tengan fe'', Tengan fe'', "Los Van Van de Cuba, van a venir otra vez''.

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