Médico cubano continúa varado en Perú

05/31/2010 2:19 AM

09/09/2014 7:18 AM

Con una estampa de la Virgen de la Caridad del Cobre y $20 en la billetera, el doctor cubano Maikel Benítez desertó en noviembre de una misión médica en Bolivia.

Tras una semana de viaje, Benítez llegó a Perú y buscó la ayuda de la Agencia de la Organización de Naciones Unidas para Refugiados (ACNUR) y de la embajada de Estados Unidos en Lima para acogerse al programa de visas para médicos cubanos en terceros países.

Si bien la visa estadounidense le fue aprobada el 13 de abril, Benítez aún permanece varado en Perú porque carece de un pasaporte que le permita subir al avión y viajar para reencontrarse con su familia en el sur de la Florida.

"Me siento desesperado y agobiado. Tengo aprobada la visa de entrada a Estados Unidos, pero no cuento con documentos porque el gobierno de Cuba me retuvo el pasaporte cuando me mandó de misión médica a Bolivia, en el 2008, y aquí [en Perú] todavía no he conseguido un documento para poder viajar'', dijo Benítez a El Nuevo Herald desde Lima.

Sin embargo, según Benítez, de 28 años, lo más desesperante es el dilatado y contradictorio proceso que viene siguiendo.

Según contó, una representante de ACNUR en Lima le explicó en enero que para obtener un documento de viaje esa agencia debía darle la condición de refugiado. Pero tan sólo cuatro meses después hubo un cambio de actitud.

"Cuando la embajada de Estados Unidos me informó que ya me habían aprobado la visa, regresé a ACNUR y allí me dijeron que normalmente aprobaban la condición de refugiado si es que uno se asilaba y me quedaba en Perú, pero no con el plan para tramitar un documento de viaje para irme a Estados Unidos'', explicó Benítez.

Un representante de la oficina de ACNUR en Lima dijo a El Nuevo Herald que debía tener autorización previa de la sede regional en Argentina para hablar con la prensa, pero el contacto con esa oficina también fue infructuoso.

La embajada de Estados Unidos en Perú prefirió no hacer comentarios.

Julio César Alfonso, presidente ejecutivo de Solidaridad Sin Fronteras, una organización dedicada a la reinserción profesional de médicos inmigrantes en Estados Unidos, calificó de absurda la forma en que ACNUR estiraba el proceso de Benítez en Perú.

"Es injustificable que ACNUR ponga tantas trabas, se ha convertido en el principal obstáculo en casos de médicos cubanos que buscan acogerse al programa de visas de Estados Unidos en terceros países'', dijo Alfonso en su oficina de Hialeah. "Es una organización muy burocrática''.

En agosto del 2006, el Departamento de Seguridad Interna inició un programa para permitir a médicos cubanos en terceros países que apliquen a una visa en las sedes diplomáticas estadounidenses.

Susel Benítez, hermana del médico, pidió la ayuda del gobierno de Perú para que éste obtenga algún documento que posibilite su salida.

"Mi hermano ha conseguido quizás lo más difícil: la visa a Estados Unidos. Ahora necesita la solidaridad de ACNUR y del gobierno peruano'', dijo Susel, que vive en Boynton Beach.

De padre médico, Benítez se graduó en el 2005 en la Facultad de Medicina de Bayamo. Luego de cumplir un año de servicio social en las montañas de Buey Arriba, en la provincia de Granma, retornó a su ciudad natal para trabajar en el Policlínico 13 de Marzo. En abril del 2008 fue enviado en una misión a Cochabamba, Bolivia, para ejercer como médico de familia.

"La misión de mi hermano debía terminar en marzo de este año, pero en noviembre él decidió huir por tierra a Perú'', dijo Susel. "Fue muy desesperante, temía que pudiera pasarle algo malo''.

Actualmente, Benítez trabaja en un almacén en Lima y vive en un alojamiento temporal.

De acuerdo con Susel, una comisión revisoria del Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú para casos de refugiados planea evaluar el caso de su hermano en julio y decidir si le otorgan esa categoría. El problema, agregó, es que la visa aprobada por la embajada estadounidense expira el 15 de junio.

El Nuevo Herald intentó conseguir la versión de la Cancillería del Perú, pero no hubo respuesta a la solicitud.

No obstante, Susel precisó que tras el pedido de información de El Nuevo Herald, el Ministerio de Relaciones del Perú adelantó la revisión del caso para la próxima semana.

"Les ruego a las autoridades de Perú y de ACNUR que hagan algo por mi hermano'', dijo. "Sé que es una situación difícil pero tengo la esperanza de que todo esto pueda resolverse de la mejor manera''.

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