Argentina es líder mundial en feriados nacionales: 19

09/25/2012 12:00 AM

09/25/2012 6:10 AM

Filas interminables de automóviles en las principales carreteras. Vuelos domésticos colapsados y la partida incesante de autobuses desde la terminal central. No se avecina una guerra ni una peste, sino un nuevo feriado nacional.

La postal de miles escapando de la capital con destino a distintos puntos turísticos para disfrutar de un fin de semana largo se repite cada vez con mayor frecuencia en Argentina, país que este año marcó un nuevo récord mundial de feriados nacionales pagos con un total de 19.

El podio pertenecía a Colombia, con 18, hasta que días atrás el Congreso argentino declaró feriado nacional por única vez al lunes 24 de septiembre en conmemoración del bicentenario de la batalla de Tucumán, una de las tantas que se libraron por la independencia de la corona española.

Así, Argentina celebra en el 2012 como mínimo un feriado nacional en cada mes del año. Este beneficio contrasta con la política laboral de otros países, como Estados Unidos, donde hay diez que no son obligatorios ni remunerados. Y en América Latina los argentinos duplican a México y Ecuador.

Esta marca de feriados nacionales responde a una clara estrategia de la presidenta Cristina Fernández para favorecer al turismo interno y alentar el consumo, especialmente en períodos de menor crecimiento económico.

En 2007, cuando asumió, había 12 feriados nacionales.

Durante los siete fines de semana largos o turísticos —cuando un feriado nacional cae viernes o lunes— que hubo este año viajaron 9,5 millones de personas por el país y gastaron $1,660 millones, según el Ministerio de Turismo.

Esta actividad emplea de manera directa a 1.2 millón de personas y representa siete puntos del PIB.

“El turismo es una medida socioeconómica central del país”, destacó Oscar Ghezzi, presidente de la Cámara Argentina de Turismo. “Es un importante generador de empleo por excelencia, también de divisas. Es una actividad que derrama. Moviliza a todas las economías, de las grandes ciudades hasta los pequeños poblados”.

Hay feriados para todos los gustos: patrios, religiosos, por el carnaval, en memoria a las víctimas de la última dictadura militar (1976-1983) y en homenaje a los héroes de la guerra por la soberanía de las Islas Malvinas contra Gran Bretaña en 1982, entre otros.

Cecilia Guidi desconoce por completo el motivo de este nuevo día de descanso incorporado al calendario 2012, pero planea disfrutarlo junto a su esposo y dos pequeños hijos en la ciudad balnearia de Mar del Plata, 400 kilómetros al sur de la capital y uno de los destinos preferidos del turismo interno.

“No sabía que fuéramos el país con más feriados de América Latina. No sé si tantos son buenos o malos para la economía del país, pero a mí me conviene. Estoy más tiempo con mi familia y tengo más descanso”, apuntó. Con su familia calculan gastar sólo de alojamiento y combustible unos $420, una cifra que nunca desembolsarían si no viajan.

En este año de austeridad, con un crecimiento menor al 5 por ciento, los feriados son un combustible para el consumo.

“Con esta retracción que hubo en el 2012, hay un cliente más cauto al momento de decidir su compra. Los fines de semana largos cambian esa conducta conservadora e inducen a gastar. Si ese consumidor se queda en su casa, haría la vida de siempre”, analizó Vicente Lourenzo, secretario de prensa de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME).

Como ejemplo citó el caso del dueño de un restaurante de uno de los balnearios sobre el Atlántico que puede cubrir los gastos fijos de todo un mes gracias a lo que recauda en un fin de semana largo.

“Décadas atrás, las tiendas de las localidades de la costa cerraban fuera de temporada hasta octubre. Ahora con un fin de semana largo por mes obliga a sus dueños a tener abierto el negocio todo el tiempo”, indicó Lourenzo.

No todos comparten esta mirada positiva sobre la abundancia de feriados nacionales, en especial en aquellas actividades no vinculadas al turismo.

“Ante la cantidad creciente de feriados, las empresas corren el riesgo de perder productividad y eficiencia en el trabajo diario. En muchas ocasiones los feriados interrumpen actividades planificadas y dificultan la coordinación y el seguimiento de las mismas”, advirtió Pablo Molouny, gerente general de la consultora Trabajando.com de Argentina.

Y tanto descanso, según el ejecutivo, también “afecta el ánimo de los empleados, ya que pierden continuidad y concentración en su trabajo”.

Según un estudio de la consultora Mercer de fines del 2011, Argentina y Colombia en América Latina; India, Tailandia y Malasia (16) en Asia; Libia (16) en Africa y Chipre y Eslovaquia (15) en Europa lideran el ránking mundial de feriados nacionales.

Más trabajo y menos descanso es la filosofía que mueve a países industrializados como Estados Unidos o China, especialmente en épocas de crisis como la actual. Sus legislaciones laborales no contemplan un período mínimo de vacaciones obligatorias, pero en general los trabajadores reciben diez días al año, según Mercer.

John de Graaf, activista del movimiento “Recupera tu tiempo” que lucha por mejoras laborales en Estados Unidos, cree que su país debería seguir el ejemplo de Argentina y de sus vecinos de la región.

“Hay evidencia que cuando la gente vuelve de vacaciones, produce más. En cambio, si está sobrecargada de trabajo y estresada produce menos, está más predispuesta a dejar el trabajo y a tener problemas de salud. Uno de los factores que más afectan la competitividad de una empresa en Estado Unidos son los altos costos por salud”, argumentó de Graaf.

“Los latinoamericanos aprecian realmente sus vacaciones y su tiempo”, destacó el activista.

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