Analistas: admisión de Venezuela afecta credibilidad de Consejo de Derechos Humanos

11/14/2012 12:45 AM

11/14/2012 3:01 PM

El ingreso al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas por parte de Venezuela, país acusado de violar sistemáticamente los principios fundamentales de la agrupación, reanuda las dudas sobre si la organización multilateral está realmente en capacidad de velar por la seguridad y libertades de los ciudadanos, o si más bien sirve de instrumento para lavar la cara de sus opresores.

Diplomáticos y observadores cuestionaron la admisión de Venezuela en momentos en que el país petrolero se retira de la Corte Interamericana de Derechos Humanos por estar en desacuerdo con los fallos en su contra, y organizaciones no gubernamentales denuncian al régimen de Caracas de acosar a sus propios ciudadanos y restringir sus libertades.

“Lo primero que busca es intentar lavarse esa mancha que tienen con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA, donde tienen un récord olímpico de denuncias por violaciones”, dijo Diego Arria, ex presidente del Consejo de Seguridad de la ONU.

“Cuando realizaron el anuncio el actual embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas [Jorge Valero] dijo que Venezuela tiene mucho que aportar en ese Consejo, y yo creo que sí: su experiencia en cómo comprar silencio y complicidades a costa del patrimonio venezolano, gracias a lo cual ellos ingresaron allí”, comentó Arria, señalando que el país obtuvo la votación para ingresar al consejo gracias a la descomunal cantidad de recursos que gasta en su política internacional.

Los expertos consultados dijeron que la decisión de permitir el ingreso de Venezuela, país que remplaza a la saliente Cuba dentro del Consejo, solo ratifica la inoperancia de la agrupación para velar por la preservación de los derechos humanos alrededor del mundo, queja que ha acosado a la organización por décadas.

“Esto es patético”, dijo un diplomático estadounidense que pidió no ser identificado. “Es todo un chiste. ¿Cómo es posible tener a Venezuela dentro del Consejo ¿Cómo es posible tener a Cuba, como es posible que estén otros países que incluso son peores?”

La Congresista Ileana Ros-Lehtinen, quien preside el influyente Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, expresó comentarios incluso más duros.

“El Consejo de Derechos Humanos de la ONU demuestra una vez más el abismo y la hipocresía al centro del sistema de defensa de los derechos humanos. Después de las elecciones de ayer, Venezuela, encabezada por el opresivo régimen de Hugo Chávez, será miembro del Consejo junto a otros serios abusadores de los derechos humanos”, expresó la congresista en un comunicado.

“Continuar la participación de Estados Unidos en el Consejo le otorga legitimidad a esta vergonzosa e ilegitima entidad. Los Estados Unidos debe retirarse del Consejo y enfocar su energía y recursos en desarrollar otros foros alternativos donde naciones democráticas pueden avanzar la causa de los derechos humanos alrededor del mundo”, manifestó.

José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, dijo que Venezuela realmente no cumple con los requisitos establecidos por la propia agrupación para estar dentro de sus filas.

“Es lamentable que Venezuela, al igual que otros países como Pakistán y Etiopía hayan sido elegidos como integrantes del Consejo de Derechos Humanos porque evidentemente no califican, no cumplen con los estándares elementales para pasar a formar parte de ese Consejo”, dijo Vivanco.

“Las reglas del Consejo señalan que para aspirar a integrarlo debe tratarse de gobiernos que promuevan y protejan los derechos humanos. Ese no es el caso de Venezuela, dados los retrocesos que se han registrado en materia de la libertad de opinión, en materia de la independencia judicial y la no existencia de ninguna institución en Venezuela que le pueda hacer frente a la voluntad del ejecutivo”, expresó Vivanco.

En una larga carta abierta dirigida al presidente Hugo Chávez con motivo de la nominación al consejo, Human Rights Watch resaltó que la justicia venezolana estaba en quiebra debido a que las cortes venezolanas dejaron de funcionar como un poder independiente al gobierno.

“El Tribunal Supremo prácticamente ha claudicado en su rol de contralor del Poder Ejecutivo. Sus miembros han rechazado abiertamente el principio de separación de poderes y han expresado en forma pública su compromiso con promover la agenda política presidencial”, señaló la misiva.

Según el documento, el compromiso político asumido por el poder judicial para con el proyecto político de Chávez se ha visto reflejado en diversas sentencias del Tribunal Supremo de Justicia, que han validado en numerosas oportunidades decisiones del gobierno que “contravienen de manera flagrante” las normas internacionales de los derechos humanos.

El documento también hace mención a las grandes restricciones impuestas contra la libertad de expresión, resaltando la necesidad de derogar las leyes sobre desacato y otras normas que facilitan la censura y de crear un organismo autónomo que administre las frecuencias de transmisión y aplique de manera imparcial las leyes sobre radio y televisión.

La organización también denunció la persecución emprendida por el gobierno contra las organizaciones que velan por los derechos humanos en Venezuela, las cuales son reiteradamente acusadas de recibir apoyo del gobierno estadounidense para atentar contra la democracia venezolana.

“Creemos que objetivamente Venezuela no puede formar parte de ese consejo”, dijo Vivanco. “No califica para pasar a ser un miembro más, y creemos que con ello lo que persigue es conseguir una especie de legitimación de su conducta, de sus abusos, y al mismo tiempo lamentablemente lo que se consigue es desprestigiar al Consejo de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas”.

Organizaciones que velan desde Miami por el cumplimiento de los derechos humanos coincidieron.

Venezuela “sólo pretende engañar y mentir a la comunidad internacional” simulando que “es respetuosa de los derechos humanos, mientras mantiene encarcelados a 12 presos políticos, hay miles de perseguidos políticos asilados y graves violaciones a la Constitución y leyes venezolanas”, declaró la ONG Venezuela Awareness.

La organización Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) añadió: “Un país que viola los derechos humanos, de manera sistemática, que tiene presos y exiliados políticos, no es un país que merezca estar [en el consejo]”.

“Venezuela ha demostrado de manera contundente, su desacato a los organismos multilaterales, como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, de la cual decidió retirarse”, por “no aceptar una decisión en su contra”, añadió.

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