Héctor 'Macho' Camacho se aferra a un hilo de vida tras recibir un balazo en la cabeza

11/22/2012 3:10 AM

11/22/2012 4:58 AM

Justo cuando Héctor “Macho” Camacho estaba camino de convertirse en un ícono más allá del boxeo, el destino le propinó un golpe bajo que ha puesto su vida en conteo de protección casi sin retorno.

Al cierre de esta edición el cuerpo del ex campeón mundial puertorriqueño se acercaba al punto donde la pelea corporal se abandona por completo y comienza la batalla del espíritu y el recuerdo, que no permitirá la desaparición del guerrero de la memoria colectiva de varias generaciones de fanáticos.

Tras ser baleado el martes en la noche en Bayamón, Camacho permanecía en cuidados intensivos del Centro Médico de Río Piedras, donde especialistas confirmaron la existencia de “una pequeña actividad, irregular e intermitente” en el cerebro del guerrero, una leve esperanza a la que se aferraban el miércoles en la noche sus familiares más cercanos, incluida su madre María Matías.

La noticia conmovió a muchos más allá de los confines de la Isla del Encanto.

“Todo es sumamente triste y un gladiador como él no se merece irse de este mundo de esa manera”, expresó el entrenador Roberto Quesada. “Habrá quien le reste méritos, pero dentro del ring fue uno de los mejores de su generación. Tuve la suerte de trabajar en una pelea en la esquina contraria y no se puede negar que el hombre tenía carisma”.

Dentro del cuadrilátero, Camacho, de 50 años, conquistó títulos mundiales en tres divisiones y ha sido el único que sumó victorias en siete categorías diferentes. Primero con un estilo agresivo y luego con una velocidad pasmosa para golpear y evitar impactos, el boricua fue un consentido de las multitudes que lo amaban o lo odiaban como golpes de ola.

En su dilatada carrera jamás rehusó un compromiso, y desde Julio César Chávez hasta Oscar de la Hoya, pasando por otros boxeadores de renombre como Félix Trinidad, Roberto Durán y Edwin Rosario, Camacho siempre dijo presente en el ring con su peinado particular, su vestimenta estridente y su acuñada frase de “¿Qué hora es? La hora del Macho”.

“Camacho revolucionó el boxeo en su tiempo”, apreció desde México José Sulaimán, presidente del Consejo Mundial (CMB). “Anunciarlo a él era anunciar controversia, golpes de aquí para allá y llenar arenas. Fue un imitador exitoso del estilo de Muhammad Alí con la boca, la vestimenta y estilo de boxear”.

Pero de la mano con sus éxitos en el ring llegaban también controversias que comenzaron desde su niñez en las duras calles del Harlem Hispano, donde conoció la prisión a los 15 años. A lo largo de su vida, el puertorriqueño tuvo varios encontronazos con la justicia por hurto, posesión de drogas y violencia doméstica.

El 12 de febrero del 2011 salió ileso de un tiroteo cerca de Santurce y en abril del 2012 fue arrestado en el condado de Orange en la Florida por cargos de maltrato de menores contra uno de sus hijos. La fiscalía de Orange-Osceola presentó una demanda por abuso de menores contra el boxeador, quien se entregó a las autoridades para luego pagar una fianza de $5,000 y ser puesto en libertad.

En el momento de ser baleado, Camacho iba acompañando a su amigo de infancia, Alberto Mojica Morio, quien según reportes de prensa originados en la Isla del Encanto aparece fichado en los archivos policiales por violar la Ley de Sustancias Controladas y practicar el proxenetismo.

Los investigadores aún no han establecido un móvil para explicar el tiroteo.

“Héctor era muy simpático, poseía un ángel, pero no cabe duda de que tenía sus demonios y esos en ocasiones le ganaban la partida”, apreció el historiador Enrique Encinosa. “Creo que él trató de enderezar su vida, pero el imán de lo malo lo atraía. Esa fue una dura batalla la que no siempre pudo lidiar con suerte”.

Sin embargo, luego de su retiro y en una ruta paralela a la transformación de una figura tan controversial como Mike Tyson, Camacho comenzó a dejar entrever un lado más humano y dado al divertimento en los medios de comunicación, como sucedió con su participación en el popular programa Mira Quién Baila de la cadena Univisión en el cual conquistó –a pesar de ser el primer eliminado– el corazón de miles de personas.

Su presencia ya era habitual en diferentes shows televisivos y hasta un conocido programa local, Esta Noche Tunight de Mega TV, creo un personaje basado en los modismos del habla y las maneras del puertorriqueño.

“No se puede negar el magnetismo de alguien como Camacho, ni su popularidad que últimamente iba en aumento”, indicó el promotor Ramiro Ortiz. “Yo siempre le recordaré por lo que hizo encima del encerado. Lo recordaré en su plenitud, cuando golpeaba y evitaba que lo golpearan, como si adivinara el movimiento del contrario antes de que le hiciera daño”.

Desgraciadamente para el “Macho” esta vez no pudo advertir el impacto de las balas que ahora lo tienen contra las cuerdas.

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