New Articles

diciembre 7, 2012

Palizas cotidianas en prisiones de Venezuela

Los reos, una docena de ellos, esperan desnudos y en cuclillas hasta que les toca el turno. Cuando les llega, cada uno de ellos se pone de pie y resignadamente coloca las manos contra una pared, dándole la espalda al guardia. El uniformado, quien carga lo que parece un bate en sus manos, se cuadra como si estuviese jugando béisbol, y sin mediar palabras, descarga su furia sobre el cuerpo del recluso.

Contenido Relacionado

Comentarios

Videos destacados