Empresario venezolano acusado de estafa internacional espera presentación de cargos

12/18/2012 3:26 AM

10/12/2013 8:23 AM

Claudio Osorio vivía en una mansión de Star Island, junto a la Bahía de Biscayne.

Hoy en día este hombre, acusado de ser un estafador internacional, permanece encerrado en una celda diminuta en el downtown de Miami.

Detenido a principios de este mes, Osorio está en espera de juicio por cargos federales que lo acusan de estafar $50 millones de los inversionistas y el gobierno de EEUU.

El abogado defensor de Osorio, Orlando do Campo, dijo el lunes que su cliente ha decidido no oponerse a la posición del gobierno, de que debe permanecer detenido sin fianza, citando un problema reciente en su caso de bancarrota. Osorio, de 54 años, está recluido en el Centro Federal de Detención, en el downtown de Miami.

El juez magistrado Jonathan Goodman concedió originalmente a Osorio una fianza de $1 millón, incluyendo un depósito de $100,000 que sería hecho por su suegra, que vive en su natal Venezuela. Pero el juez detuvo la aplicación de la fianza en espera de que un fiscal federal, un fideicomisario de bancarrota y el abogado de la bancarrota de Osorio pudieran ocuparse de una disputa sobre el origen de los fondos del acusado.

El fideicomisario de bancarrota está tratando de que Osorio sea declarado en desacato al tribunal por presunta falsificación de una carta de un banco canadiense que, supuestamente, afirmaba que la institución había entregado todos los documentos financieros relacionados con su desaparecida empresa, InnoVida Holdings.

Osorio está acusado de utilizar la empresa, con sede en Miami Beach, que afirmaba producir paneles de alta tecnología para la construcción de viviendas de bajo costo en Haití y otros países, con el fin de engañar a los inversionistas y fomentar su estilo de vida.

El año pasado, un juez de bancarrota ordenó a Osorio que vendiera el activo principal que pertenecía a él y su esposa, Amarilis. La pareja subastó su residencia de un acre, dos pisos y una piscina infinita, situada en Star Island, por $12.7 millones. La venta de la propiedad, severamente hipotecada, generó millones para los bancos y otros prestamistas, y algo de dinero para sus atribulados inversionistas, entre ellos Carlos Boozer, estrella de la NBA, y Chris Korge, empresario de Miami-Dade.

A Osorio, que en el pasado patrocinó eventos de recaudación de fondos para Hillary Clinton, Barack Obama y otros políticos de alto nivel en la residencia de Star Island, se le permitió retener al menos $500,000 de los ingresos de las ventas.

En julio, él y su esposa pagaron cerca de $924,000 por un condominio de cuatro dormitorios y cinco baños en Aventura —pero ahora los fiscales federales han dado pasos para incautarse de los bienes en el marco de la causa penal, que fue investigada por el FBI.

De acuerdo con la acusación, Osorio conspiró para estafar $40 millones de 10 inversionistas, y una cantidad adicional de $10 millones de un programa del gobierno federal, entre el 2006 y el 2011. Fue acusado anteriormente de fraude electrónico y lavado de dinero.

A un coacusado, Craig S. Toll, de 64 años y residente de Pembroke Pines, que trabajó como director financiero de InnoVida, se le fijó una fianza de $50,000 antes del juicio. El abogado de Toll, Richard Klugh, dijo que su cliente no debería haber sido nombrado en la acusación, porque él no ha cometido ningún delito.

La acusación también se refiere a un “co-conspirador no acusado”, que se benefició personalmente de la presunta estafa empresarial de Osorio. Aunque no se le identificó por su nombre, el co-conspirador es la esposa de Osorio, Amarilis, de acuerdo a fuentes familiarizadas con el caso.

La esposa asistió el lunes a la audiencia de fianza, pero no dijo nada.

La comparecencia para la presentación de cargos contra Osorio y Toll está programada para el viernes.

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