Celebran toma de posesión de Chávez sin su presencia

01/11/2013 12:33 AM

01/11/2013 10:27 PM

El chavismo inauguró el jueves un nuevo gobierno de Hugo Chávez sin el mandatario al frente, en una ceremonia celebrada con la presencia de miles de seguidores y algunos de sus aliados latinoamericanos pese a las denuncias de la oposición de que marcaba el inicio de un gobierno de facto.

El evento fue realizado en momentos en que el gobierno venezolano lidia con acusaciones de que pretende mantenerse ilegítimamente en el poder dadas las señales de que Chávez, estando gravemente enfermo en Cuba, ya no está en condiciones de asumir un nuevo mandato.

El presidente venezolano, a quien nadie ha visto desde que partió a La Habana hace un mes para ser sometido a una intervención quirúrgica por el cáncer que padece, debía asumir el jueves el mandato presidencial que obtuvo tras ser declarado el ganador de los comicios del 7 de octubre.

Pero el gobierno anunció que la juramentación era innecesaria debido a que Chávez ya ostentaba el cargo, decisión que fue ratificada el miércoles por un Tribunal Supremo de Justicia totalmente controlado por el chavismo.

El vicepresidente y canciller Nicolás Maduro, designado por Chávez como su heredero, encabezó el jueves un acto simbólico de inauguración en el que acusó a la oposición venezolana y a la prensa internacional de manipular la enfermedad del mandatario con el fin de crear divisiones dentro del chavismo.

También le envió un mensaje al presidente Chávez, cuya verdadera condición médica es desconocida en Venezuela.

“Continúe su batalla tranquilo que aquí tiene un pueblo revolucionario y bolivariano respaldándolo, y una Fuerza Armada acompañándolo [] Nosotros estamos libres de aspiraciones personales o politiqueras; somos soldados e hijos leales de Chávez”, agregó Maduro.

Durante la ceremonia, Maduro juramentó a los seguidores chavistas que se encontraban presentes en un gesto que representaba el ascenso simbólico del pueblo a la presidencia.

Decenas de miles de personas se movilizaron en autobuses pertenecientes a organismos del Estado desde tempranas horas de la mañana para participar en un acto que buscaba simular la toma de posesión de Chávez, quien se convirtió el jueves en el primer presidente en la historia de Venezuela en estar ausente en su propia juramentación.

“Venimos para darle apoyo, para que él sepa que su pueblo está con él [] tanto en las buenas como en las malas”, afirmó Anny Márquez, una secretaria de 37 años quien llegó la víspera a Caracas en autobús desde la oriental ciudad de Barcelona. Llevaba una camiseta en la que se leía en el pecho “Yo soy Chávez”.

“Hoy está el pueblo en la calle para hacer que se respete nuestra Constitución, nuestro comandante y nuestro voto. No votamos para que mande la oposición, acá manda la revolución y su pueblo”, se leía en una pancarta elaborada por Rufina Sosa, quien desde hace dos años vive en un refugio provisto por el gobierno para damnificados de inundaciones.

Sosa, ataviada con gorra y camiseta roja, subrayó que si el comandante “no está, está el pueblo”, que defiende la revolución.

Las celebraciones también contaron con la presencia del presidente de Uruguay, José Mujica, y los jefes de Estado de Nicaragua, Daniel Ortega, y Bolivia, Evo Morales, quienes viajaron al país para mostrar su respaldo al gobierno bolivariano.

Pero los acontecimientos eran vistos de manera diferente por líderes de la oposición, quienes insistían en que el chavismo pretende apropiarse del mandato presidencial de Chávez.

La oposición sostiene que se debió haber declarado la ausencia permanente de Chávez y que la Presidencia de la República debió haber sido asumida interinamente por el presidente de la Asamblea Nacional, Diosdado Cabello, mientras se organizaba una nueva elección.

Cabello, quien encabeza el ala nacionalista del chavismo, mantiene un difícil matrimonio de conveniencia con el ala ortodoxa encabezada por Maduro, aseguran los analistas.

La unión es producto de un acuerdo auspiciado por el régimen de Raúl Castro en La Habana, conocido en Venezuela como el Pacto de La Habana.

En un comunicado emitido por la Mesa de la Unidad Democrática, que aglutina a los principales partidos de la oposición venezolana, los adversarios del chavismo expresaron dudas sobre quiénes son los que realmente están gobernando a Venezuela.

“Debemos presumir que el Presidente no está en condiciones de suscribir comunicaciones y genera dudas sobre si las decisiones se toman en el país o en el asiento del gobierno cubano, en cuyo territorio el presidente Chávez se ha mantenido recluido en un centro médico”, expresó el comunicado.

“[Es una] circunstancia que puede ser aprovechada por los dirigentes de ese país [Cuba], que tienen interés en los recursos económicos de Venezuela, para influir en las decisiones políticas que corresponde tomar a los venezolanos”, añadió.

El ex embajador de Venezuela ante las Naciones Unidas Diego Arria declaró que las acciones emprendidas por el chavismo el jueves crearon un peligroso precedente en el país.

“Se inicia una presidencia de facto del señor Maduro. Ha nacido hoy un régimen cívico-militar, controlado por Cuba y avalado por el Tribunal Supremo de Justicia y por las Fuerzas Armadas”, comentó Arria.

El ex embajador señaló que con la ceremonia del jueves, el gobierno se desprende definitivamente de toda apariencia de ser un régimen democrático.

“Chávez ha sido bastante cuidadoso en cuidar la institucionalidad de su régimen. Pero aquí la pierden porque la gente no se chupa el dedo y entiende claramente que eso de juramentar al pueblo es una aberración de la ley”, comentó.

Arria y más de un centenar de conocidos portavoces de la oposición firmaron un acta denunciando que Venezuela ha sido invadida progresivamente por Cuba, en un proceso que habría sido amparado por la cúpula del régimen chavista.

Esa “invasión” ha propiciado la destrucción de la industria petrolera, el desmantelamiento del aparato productivo, tanto en el campo como en la industria, la progresiva eliminación de las libertades civiles y económicas, y el avance del narcotráfico, la guerrilla y el crimen organizado, declaró el acta.

“Durante los próximos días se definirá si Venezuela dejará de existir como nación, para convertirse definitivamente en una colonia de Cuba; o si recuperaremos nuestra identidad y nuestro destino histórico”, aseguraron los firmantes en la declaración.

“Estamos convencidos de que nuestras Fuerzas Armadas, respaldadas por todos los sectores de la sociedad civil, daremos un paso al frente, e impediremos la disolución de la patria”, aseguraron los signatarios de la declaración.

Desde Miami, los exiliados venezolanos también expresaron una gran preocupación por los acontecimientos registrados el jueves en la nación sudamericana.

“Creemos que el presidente venezolano Hugo Chávez se mantenido secuestrado en Cuba. Fue para un tratamiento de cáncer y terminó de rehén del régimen cubano con el propósito de usar la situación para su propio beneficio”, declaró la agrupación conocida como The Independent Venezuelan American Citizens (IVAC)

Entretanto, la Organización de Venezolanos Perseguidos Políticos en el Exilio (Veppex) instó a los distintos líderes de la oposición a echar a un lado sus diferencias y elaborar un plan coherente para enfrentar al nuevo régimen.

“La sociedad se encuentra confundida al ver constantes pronunciamientos individuales de la oposición, pero que no indican cuál es la ruta a seguir para restaurar el hilo constitucional”, declaró la organización en un comunicado.

La organización convocó a los venezolanos que residen en el sur de Florida a una asamblea ciudadana a ser realizada el sábado a las 2:30 p.m. en el Arepazo Original, ubicado en la 10191 de la 58 Calle del Noroeste.

Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de El Nuevo Herald.

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