Ex directora de clínica en Miami Beach se declara inocente de acusación de robo

02/14/2013 1:11 AM

10/12/2013 8:23 AM

Kathryn Abbate, ex directora del Miami Beach Community Health Center (Centro de Salud Comunitaria de Miami Beach, MBCHC), se declaró inocente el miércoles de un cargo de robar varios millones de dólares de la clínica, financiada por fondos federales.

Abbate, quien se entregó a agentes del FBI horas antes, salió en libertad bajo una fianza de $150,000 que un fiscal y su abogado defensor recomendaron conjuntamente al juez magistrado. Ella fue despedida el verano pasado luego que auditores independientes descubrieron sus supuestos fraudes.

El documento de información que acusa de robo a Abbate informa que ella hizo que el centro “desembolsara millones de dólares en más de 800 cheques pagaderos a ella por ‘desarrollo comunitario’. Abbate no presentó documentación de respaldo alguna, como por ejemplo facturas o recibos, por ninguno de estos cheques”.

La acusación alega además que ella “malversó” los fondos del centro durante un período de cuatro años, del 2008 al 2012.

También se le acusa de encubrimiento, por haber mostrado a los auditores del centro documentos en el 2012 que “indicaban de manera falsa y fraudulenta que se había pagado $1 millón de esos fondos a cinco médicos” cuando “en realidad los fondos no fueron pagados a dichos médicos”.

El hecho de que la acusación de Abbate fue hecha a través de un documento presentado por un fiscal ( information ) en lugar de un gran jurado ( indictment ), se considera una señal de que se espera que ella coopere con las autoridades federales en la investigación en curso y que finalmente se declare culpable.

Tras la audiencia de lectura de cargos y fianza del miércoles, el abogado de Abbate, Bruce Lyons, dijo: “No sería errado suponer que ella va a cooperar con las autoridades. En dependencia de lo que se le pida, ella cooperará”.

Abbate podría recibir hasta 10 años de cárcel por el cargo de robo, pero podría ver su sentencia reducida en dependencia de su cooperación con el fiscal federal adjunto Michael Berger y los agentes del FBI y el Departamento de Salud y Servicios Humanos.

Abbate fue despedida el año pasado luego de que la junta directiva del centro alegó que ella había desviado $6.8 millones en fondos para su uso personal, un dinero que tiene como objeto brindar atención médica a las personas pobres que usan la clínica. Se trata de un centro con calificaciones federales (FQHC), elegible para recibir fondos especiales de Medicaid estatales y federales para brindar atención médica a personas pobres y sin seguro médico.

El centro, que cuenta con tres instalaciones, tiene unos 300 empleados y recibe anualmente unos $4 millones del gobierno federal.

Los supuestos delitos de Abbate se remontan al 2008, cuando ella ganaba un sueldo de $824,000, varias veces más de lo que ganaban otros directivos de FQHC del área de Miami. Cuando The Herald hizo un artículo sobre su sueldo en el 2010, Abbate dijo que su sueldo base era de $275,000 y el resto se destinaba a “mi pensión y mis vacaciones”.

En el 2009, según declaraciones de impuestos federales, el pago total a Abbate sumaba $987,902. En el 2010, era de $1.2 millones. En cambio, el presidente ejecutivo de Community Health of South Florida (Salud Comunitaria del Sur de la Florida), que opera en South Dade y cuenta con el doble de ingresos que el centro de Abbate, ganó $265,000 en el 2008.

Una de las alegaciones en la acusación contra ella es que Abbate “obtuvo pago no autorizado por medio de hacer que MBCHC le pagara vacaciones no acumuladas que no habían sido aprobadas o autorizadas por la junta directiva”.

Ella no fue despedida hasta el verano del 2012, luego que auditores independientes requeridos para el financiamiento federal descubrieron irregularidades que ella no pudo explicar.

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