Sin freno el alza de la gasolina en Miami

02/21/2013 2:33 AM

08/19/2014 5:41 PM

Los costos de la gasolina en Miami marchan como un tren bala y el miércoles alcanzaron un nuevo récord para esta temporada del año, dejando a los motoristas boquiabiertos de asombro y con un punzante dolor en el bolsillo que no amainará pronto.

Decenas de miles de conductores en el sur de la Florida quedaron atónitos frente a la bomba, al ver que el contador de dinero ascendía a un veloz ritmo mientras que el de los galones apenas dejaba pasar los dígitos. En numerosas estaciones de servicio los precios por galón sobrepasaron el umbral de los $4 y algunos negocios no temieron elevarlos hasta rozar la cifra de $5.

Mientras más suben los precios del combustible, más se erosiona el poder de compra de los consumidores.

Según el informe Fuel Guage Report de la asociación de motoristas AAA, el precio promedio de la gasolina regular en el área metropolitana de Miami el miércoles fue de $3.94, casi medio dólar más que el registrado hace apenas un mes y 20 centavos más que hace exactamente un año. La de mediano octanaje se expendió como promedio en $4.11 y la premium en $4.24.

El promedio máximo de la regular en la historia de Miami se registró en el verano del 2008 al marcar $4.16 por galón. Los precios del combustible generalmente comienzan a escalar en febrero y llegan a su pico alrededor del Día de la Recordación.

“Miami es una de las zonas metropolitanas de la Florida con el precio promedio más alto, y el promedio de la Florida está también entre los más altos”, explicó Jessica Brady, vocera de AAA Auto Club South, en Tampa.

“Cuando vemos que los precios ascienden a cerca de $4, eso tiene un impacto en la economía local. Los alimentos suben de precio y hay un efecto de bola de nieve”, agregó Brady. “Mientras más dinero se gasta en gasolina, hay menos dinero para salir a comer o al cine”.

En el 2012, las familias estadounidenses gastaron una mayor proporción de sus ingresos en gasolina que en las últimas tres décadas, y el reciente repunte de precios sugiere que el panorama para el 2013 será igual de opaco.

El aumento no responde únicamente al efecto de oferta y demanda, pues Estados Unidos produce más de la mitad del crudo que consume. Es más, los costos del combustible en gran medida obedecen a los precios del petróleo. Sin embargo, el barril de crudo cerró con una caída de $2.20 este miércoles. La cotización del barril de West Texas calidad light sweet , de referencia en Estados Unidos, alcanzó $94.46 para entrega en marzo. En cambio, en el 2008 cotizaba a un récord de $145.

En la actualidad más bien se trata de especulación financiera, aseveran los analistas de la industria energética.

“Son los especuladores quienes están moviendo el mercado”, indicó Bart Chilton, comisionado del Commodity Futures Trading Commision. “Ellos constituyen casi exclusivamente todo el mercado en ciertos períodos de tiempo”.

Otras variables económicas también han actuado como una auténtica espada de Damocles.

La capacidad de producción de crudo se ha reducido en un millón de barriles tras el cierre —o el anuncio del cierre— de ocho refinerías en la costa este de Estados Unidos y el Caribe.

Máximo Alvarez, presidente de Sunshine Gasoline Distribuitors, empresa que distribuye combustible a 350 estaciones de servicio en el sur de la Florida, indicó que una de estas refinerías es Hovensa LLC, en St. Croix, que pertenece a Hess Energy y la petrolera estatal venezolana PDVSA.

Agregó que la fragilidad del dólar, la tormenta Sandy en el noreste y los problemas de estabilidad política de orden mundial inciden en el costo del combustible.

El volumen de ventas hasta ahora no ha disminuido en sus comercios debido a que la detonación de los precios ha sido súbita. Pero si continúa así el mercado, pudieran ver pérdidas del 10 por ciento, vaticinó.

“El consumidor no está contento y desgraciadamente el que está frente a la estación de gasolina es el que paga las consecuencias”, apuntó Alvarez al hacer un llamado a “no caer en pánico”.

Paul Natter, puertorriqueño de 53 años, quedó estupefacto el miércoles cuando llevó su Toyota Highlander a una estación de servicio Mobil en Coral Gables.

“Me pareció que entre la última vez que llené el tanque y ahora, subió como 30 ó 40 centavos por galón, y eso fue hace dos semanas atrás. Me sorprendió el brinco”, comentó Natter. “Ya no se puede estar usando el carro para cualquier viaje. Hay que limitar los viajes y en cada uno hay que hacer varias diligencias”.

Kevin G. Hall de los periódicos McClatchy colaboró con esta información.

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