La CIDH pidió detalles sobre el caso Payá

04/16/2013 2:28 AM

09/09/2014 10:13 AM

El brazo de derechos humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) ha pedido formalmente a Cuba detalles sobre el discutido choque automovilístico que causó la muerte del destacado disidente Oswaldo Payá, reveló el lunes su hija, Rosa María Payá Acevedo.

Payá Acevedo también dijo a El Nuevo Herald y The Miami Herald que las reformas económicas del gobernante Raúl Castro equivalían a un “fraude” y señaló que “ni a Raúl Castro ni a su sucesor designado Miguel Díaz Canel los escogió el pueblo”.

La física de 24 años de edad dijo que se enteró de la carta enviada por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) al gobierno cubano durante una reunión en Washington, la semana pasada, con el Director Ejecutivo de la CIDH, Emilio Alvarez Icaza.

La directora de la Oficina de prensa de la CIDH, María Isabel Rivero, confirmó que la carta fue enviada la semana pasada, pero dijo que su texto es confidencial, al igual que todos las comunicaciones entre la comisión y los estados miembros de la OEA.

“El gobierno cubano no ha dado respuesta a la CIDH en muchos años. Las únicas cartas recibidas de ... Cuba decían que la OEA no tiene autoridad moral y que la CIDH no tiene competencia sobre Cuba”, agregó Rivero en un correo electrónico a El Nuevo Herald.

Payá Acevedo dijo que Alvarez, un sociólogo mexicano, le comentó que las autoridades cubanas a veces devuelven las cartas de la CIDH sin abrir.

Las autoridades cubanas tampoco han dado a su familia una copia de la investigación policial del choque, agregó, a pesar de que la ley cubana establece que dichos informes se proporcionarán a las familias de las víctimas de choques de tráfico dentro de los 30 días.

Los funcionarios de la CIDH tienen la facultad de investigar las violaciones de los derechos humanos en los 35 países miembros de la OEA, con base en la “Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre”, firmada por todos los Estados miembros en 1948. Cuba sigue siendo miembro, a pesar de que su calidad de miembro fue suspendida en los años 1960s.

La Comisión puede remitir casos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, con sede en Costa Rica, si los países involucrados han ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos y reconocido la competencia de la corte. Cuba, junto con Estados Unidos, Canadá y otros nueve miembros de la OEA, no lo han hecho.

Payá Acevedo dijo que Alvarez le comentó que la carta a Cuba fue motivada por un informe del Washington Post el 5 de marzo alegando que los agentes de la seguridad cubana provocaron el choque automovilístico del 22 de julio en el este de Cuba, que dio lugar a la muerte de su padre y de su compañero disidente, Harold Cepero.

El gobierno cubano afirma que el choque fue un accidente causado por el conductor del vehículo, el político español Angel Carromero. Un tribunal cubano condenó a Carromero por dos cargos de homicidio vehicular y lo sentenció a cuatro años de prisión.

Carromero afirma en la entrevista del Washington Post que otro vehículo, presuntamente conducido por agentes de la Seguridad del Estado que seguían a Payá, estrellaron su vehículo alquilado por detrás y lo empujaron fuera de la carretera.

Payá Acevedo dijo que Carromero le dio la misma versión del choque cuando se conocieron en España a principios de este año. El español salió de Cuba en diciembre bajo un acuerdo para cumplir el resto de su condena en su país de origen.

Otro pasajero del auto, el político sueco Jens Aron Modig, que no resultó herido, dijo que estaba durmiendo en el momento del choque.

Payá Acevedo ha estado repitiendo la demanda de su familia de que se realice una investigación independiente sobre la muerte de Payá, a lo largo de un viaje de dos meses por el extranjero que la llevó a España, Suecia, New York, Washington y ahora el sur de la Florida. Se espera que regrese a Cuba esta semana.

Payá Acevedo también ha pedido a la OEA, Naciones Unidas y el Parlamento Europeo que protejan a los disidentes cubanos “y especialmente a mi familia”, que se ha convertido en un objetivo cada vez mayor de amenazas de muerte y hostigamientos por parte de agentes de seguridad del Estado desde la muerte de su padre.

“Por nuestra experiencia sabemos que no están jugando”, dijo durante su visita a la junta editorial y los reporteros de El Nuevo Herald y The Miami Herald.

En cuanto a las reformas económicas de Castro, agregó, ella prefiere llamarlas un “cambio fraude”, porque no cree que haya habido cambios reales y el nivel de represión contra los disidentes, en realidad aumentó bajo Raúl Castro.

Entre otros cambios, las reformas permiten más empresas privadas de pequeña escala, hacer grandes recortes en las sobrecargadas nóminas públicas y reajustar los subsidios gubernamentales en áreas como la salud, la educación y la seguridad social.

Payá Acevedo argumentó que los cambios están diseñados sólo para “lavar” la imagen de Cuba, con el fin de que el gobierno pueda obtener concesiones económicas de Estados Unidos y Europa.

“Sería peligroso si empiezan a comprar esos cambios”, añadió.

El futuro mejor para Cuba, señaló, radica en el plebiscito sobre la democracia y los derechos humanos que su padre propuso en el marco de su Proyecto Varela en el 2002, y que fue respaldado por 25,000 firmas con nombres y apellidos y los correspondientes números del carnet nacional de identidad, agregó.

Eso podría conducir a un diálogo entre el gobierno y sus críticos, y a una “verdadera transición”, agregó Payá Acevedo.

El gobierno cubano respondió al Proyecto Varela con una severa represión en el 2003, conocida como la Primavera Negra, cuando 75 disidentes pacíficos fueron condenados a penas de prisión de hasta 28 años. Todos fueron puestos en libertad después de cumplir un máximo de ocho años de su condena.

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