Anestesista encaró una demanda por negligencia

08/16/2013 12:00 AM

09/09/2014 10:53 AM

El anestesista que participó en la operación de Linda Pérez, la joven de 18 años que se encuentra en estado crítico tras someterse a una cirugía de aumento de senos el lunes, había sido demandado con anterioridad por negligencia médica.

En el 2012, Mario Alberto Díaz fue uno de los demandados después de que una paciente de 35 años muriera tras someterse a una operación de aumento de glúteos en la clínica Strax de Lauderhill.

Osvaldo Vargas, esposo de la paciente, Lidvian Zelaya, decidió retirar la demanda y el caso no llegó a la corte. El representante legal de Vargas en el caso, Spencer Aronfeld, afirmó que su cliente no quiso arriesgarse a pagar miles de dólares persiguiendo la demanda, reportada inicialmente por el Canal 41, ya que iba a ser muy difícil recuperar el dinero porque los demandados no tenían suscrito un seguro por negligencia médica.

“Es casi imposible recuperar el dinero en estos casos”, dijo Aronfeld.

Zelaya se sometió en diciembre del 2010 a un aumento de glúteos brasileño, una operación en la que la paciente se somete a una liposucción y la grasa obtenida se inyecta en los glúteos. La paciente murió de un embolismo por grasa, que ocurre cuando un grumo de grasa llega al torrente sanguíneo.

Aronfeld dijo que no le dio tiempo a investigar completamente el caso y no pudo determinar si hubo negligencia antes de que la familia retirara la demanda, pero señaló que los informes médicos no eran muy claros y que tenían inconsistencias.

“Una de mis teorías es que le pusieron demasiada grasa”, dijo Aronfeld.

La demanda estaba dirigida contra la clínica, el cirujano que practicó la operación, Roger Gordon, y el anestesista Mario Alberto Díaz.

La demanda acusa a Díaz de no haber desaconsejado ciertas decisiones médicas, más guiado por su ánimo de ganancia económica que por razones médicas, de no actuar para responder a los síntomas de la paciente y de no reconocer ciertos signos que revelaban que la paciente estaba en una condición más grave, entre otras acusaciones.

“Los anestesistas tienen responsabilidad como miembros del equipo”, dijo Aronfeld. “Ellos también son médicos”.

El representante legal de Mario Díaz no respondió a los mensajes que le dejó El Nuevo Herald en la tarde del jueves.

Ahora Aronfeld está investigando el caso de Pérez, pero afirma que hay que ser cuidadoso, y que no podrá saber qué pasó hasta que no tenga acceso a los reportes médicos.

El abogado explicó que como Pérez tiene 18 años, la familia necesita una orden judicial para poder acceder a sus informes médicos.

Díaz también fue condenado a prisión en el estado de Iowa por suministrar de forma irregular ciertos medicamentos. Según el escrito de información sobre los cargos de la Fiscalía Federal, Díaz estuvo involucrado en la venta de miles de unidades de sustancias controladas a través de recetas electrónicas sin un propósito médico legítimo.

El anestesista se declaró culpable de este cargo y de un cargo de blanqueo de dinero, y fue condenado a 30 meses de prisión y dos años de libertad condicional.

La Junta de Medicina de la Florida lo suspendió por estos cargos durante seis meses y determinó que durante un año debería ser supervisado en el ejercicio de su trabajo.

Linda Pérez sigue en estado crítico en el Mercy Hospital. Su madre, Mariela Díaz, dijo que los médicos le habían dicho que el jueves estuvo peor que ningún otro día y que tenía 102 grados de fiebre.

“Hoy no ha dado signos de nada, no ha movido ni una manita, como ayer”, aseguró Díaz.

“La cirugía plástica es peligrosa y la gente puede ser dañada muy seriamente con o sin negligencia médica”, dijo Aronfeld. “Hasta que no tenga oportunidad de obtener los informes médicos para realizar una investigación apropiada, no podemos saber. Pero es una lección importante, que la comunidad comprenda los riesgos de la cirugía cosmética”.

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