Amelia Rodríguez Cala, la abogada de los disidentes cubanos

03/21/2014 12:00 AM

03/21/2014 5:11 AM

La abogada cubana Amelia Rodríguez Cala podría ser una celebridad en los Estados Unidos por su defensa de un rockero, un ex piloto militar, escritores disidentes y otros que regularmente causan molestias al gobierno.

Pero en La Habana ella ha sido sancionada por la versión cubana del colegio de abogados, rebajada como castigo a la categoría de asistente legal, con un sueldo de $12 dólares al mes durante seis meses, según sus clientes, por haber defendido a más de 100 disidentes políticos.

Rodríguez, quien tiene poco más de 60 años, es de los pocos abogados de la isla que regularmente aceptan defender a disidentes a pesar de grandes presiones de sus propios bufetes, de otros abogados y agentes de seguridad del gobierno comunista.

Los abogados cubanos no pueden ejercer en la corte a menos que pertenezcan a uno de los llamados “Bufetes Colectivos”. Los bufetes no son directamente controlados por el gobierno pero los miembros están muy conscientes de que, para evitar problemas, no deben sobrepasar la línea límite oficial.

“Por menos de lo que ella ha hecho han botado a varios”, dijo Camilo Loret de Mola, un ex abogado de La Habana que ahora reside en Miami. “Si alguien defiende a demasiados [disidentes] empiezan a ser mal vistos y a partir de ahí se hace la noche para ellos”.

El disidente y abogado René Gómez Manzano ha escrito que el sistema judicial cubano es tan poco independiente que “la toga no es más que una especie de uniforme”.

El castigo de Rodríguez ha dejado varios de sus casos en curso, parados en el aire, porque los defendidos no pueden encontrar abogados que la reemplacen. No se pudo establecer comunicación con ella para que ofreciera comentarios porque la línea telefónica de su casa no funciona.

El músico de rock y crítico acérrimo del gobierno de Castro, Gorki Aguila, dijo que luego de que Rodríguez le dijera que no podría defenderlo de acusaciones relacionadas con drogas –que él alega son falsas– otros dos abogados habían rechazado defenderlo.

“Estoy en el limbo ahora. No tengo abogado”, dijo Aguila a el Nuevo Herald. Dijo que un abogado alegó que ya tenía demasiado trabajo y el otro dijo que se va de vacaciones.

Rodríguez también ha estado atendiendo las demandas de disidentes de las Damas de Blanco y de Martha Beatriz Roque. Las Damas de Blanco están exigiendo la devolución de cientos de artículos decomisados por la policía durante una redada conducida en su sede en enero. A su vez, Roque presentó una demanda para detener el acoso por parte de la Seguridad del Estado hacia el grupo del cual ella es líder, la Red Cubana de Comunicadores Comunitarios.

Entre los opositores al gobierno que ella ha representado se encuentra Sonia Garro, quien ha permanecido en la cárcel durante dos años a la espera del juicio por cargos de tratar de matar a un policía durante una redada en su hogar. También está el escritor Angel Santiesteban quien está cumpliendo una sentencia de cinco años por un cargo en disputa por abuso doméstico.

Rodríguez también representó a 25 de los 75 disidentes sentenciados hasta un máximo de 28 años en prisión en juicios de medio día de duración, durante una ola de represión en el 2003, escribió Gómez Manzano para CubaNet, una página de internet con base en Miami.

Una ex profesora de derecho de la Universidad de La Habana que atendía mayormente casos civiles –y que apoyó fuertemente por muchos años al gobierno de Castro– Rodríguez fue castigada el mes pasado por la Organización Nacional de Bufetes Colectivos (ONBC).

Fue sancionada a trabajar seis meses como asistente de abogado a partir del 1ro. de marzo, sin poder trabajar en la corte y con un sueldo de $12 al mes en otro bufete en La Lisa, en el lejano extremo oeste de La Habana.

Una cliente, Caridad Cachón acusa a Rodríguez de no presentar documentos legales a tiempo y otra, Regla Capote, alega que no se le informó del veredicto en su caso, escribió Gómez Manzano. Rodríguez ha dicho que una asistente no le avisó de la fecha límite en el caso de Cachón y que ella tiene documentos que muestran que trató de contactar a Capote más de 10 veces.

Los partidarios de Rodríguez dicen que por muchos años la abogada ha sido sujeto de constante acoso y de críticas –incluso frente a clientes– por parte de directores de su bufete, el Bufete Colectivo Salvador Allende en La Habana.

Loret de Mola recordó que luego de que un grupo de abogados escribiera una carta defendiendo a un abogado que había sido sancionado hace varios años, el grupo entero fue convocado al Comité Central del gobernante Partido Comunista de Cuba para reprenderlos.

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