Estados Unidos revisa programa Wi-Fi para Cuba

04/22/2014 5:08 AM

09/09/2014 12:41 PM

Un programa del gobierno de los Estados Unidos que trata de elaborar la tecnología para un novedoso sistema Wi-Fi en Cuba no se ha desplegado en la isla y se encuentra bajo revisión, dijo el lunes un portavoz del gobierno.

La Agencia para el Desarrollo Internacional aprobó en el 2012 la financiación para el Open Technology Institute (OTI) en Washington como parte de los esfuerzos de la USAID para promover la libertad de internet, la democracia y la sociedad civil en Cuba, dijo Matt Herrick, un portavoz de la agencia.

El sistema, conocido como Commotion, “no está operativo en Cuba” y nadie ha viajado a ese país para el programa, agregó Herrick. Las autoridades cubanas tienen encarcelado desde el 2009 al subcontratista de la USAID Alan P. Gross por un programa algo similar.

La financiación a OTI “se encuentra ahora bajo revisión. Estamos analizándola, para ver si tiene consistencia con la propuesta (de OTI) y logra los resultados esperados”, agregó el portavoz, quien declinó suministrar más detalles. La financiación expira el 20 de septiembre del 2015.

La financiación de la USAID se hizo pública en el 2012, pero atrajo una nueva atención después que The New York Times informara el domingo sobre un sistema similar a Commotion en Túnez, financiado por el Departamento de Estado, y mencionó el programa para Cuba.

USAID atrajo muchos ataques de los críticos de sus programas en Cuba después que Associated Press informó este mes que la agencia financió en secreto un sistema parecido al Twitter para los cubanos. La agencia noticiosa agregó que el sistema no era un secreto, pero había sido “discreta” debido al “ambiente no permisivo” de Cuba.

En contraste con Cuba, que califica a los programas de USAID como esfuerzos poco velados para “cambiar el régimen”, el programa de Túnez se lanzó en diciembre con la aprobación de las autoridades en la ciudad de Sayada.

Gross cumple una sentencia a 15 años de prisión por entregar teléfonos satelitales a los judíos cubanos para que tuvieran acceso sin censura a la internet. Mientras que las señales Wi-Fi son fáciles de interceptar y localizar, las señales de teléfonos satelitales son más difíciles de localizar.

Se requirió a OTI que desarrollara la tecnología para una versión en Cuba de Commotion –básicamente una forma de relacionar varios enrutadores Wi-Fi en una “red” que podria evadir la vigilancia del gobierno– pero no ha tratado de desplegarla en la isla, de acuerdo con fuentes con conocimiento del tema.

El programa Wi-Fi “forma parte del prolongado compromiso del gobierno de EEUU de falicitar las comunicaciones abiertas entre el pueblo cubano y el mundo externo”, dijo Herrick.

La información de The New York Times dijo que la red de Sayada la iniciaron académicos y expertos informáticos tunecinos que participaron en el levantamiento del 2011 que derrocó al presidente Zine el-Abidine Ben Ali. El diario describió a su gobierno como “profundamente dedicado a la supervisión digital”.

El Departamento de Estado suministró $2.8 millones a “especialistas informáticos, activistas de la comunidad y especialistas de software para desarrollar el sistema como una forma para que los disidentes en el extranjero se comuniquen más libre y seguramente”, agregó el diario.

La red de Sayada no está conectada a internet, pero cubre grandes áreas del pueblo de 14,000 personas y da a los usuarios acceso a un servidor que contiene 2,500 libros, Wikipedia en francés y árabe, y una aplicación para chatear y compartir archivos de forma segura, añadió.

“Está claro que Estados Unidos ve a Sayada como una prueba del concepto antes de desplegarlo en zonas más disputadas”, dijo The New York Times, al destacar las financiaciones de USAID para los programas de OTI y el similar a Twitter para Cuba, llamado Zunzuneo.

Un aspecto extraño de la financiación de USAID es que OTI forma parte de la New America Foundation, una organización en Washington sin fines de lucro que tiene otra parte, la U.S.-Cuba Policy Initiative, que favorece enérgicamente mejorar las relaciones con el gobierno comunista de Cuba.

“No estoy involucrado en ninguna financiación de USAID – y francamente no deseo estarlo”, escribió la directora de Initiative, Anya Landau French, en una entrada en un blog en el 2012, en el que dejó en claro que se oponía a la decisión de OTI de solicitar y aceptar la financiación de USAID.

“Dejé en claro mi creencia de que los programas de USAID en Cuba han fracasado en mucho de sus objetivos y son en realidad a menudo contraproducentes para cualquiera asociado con ellos”, agregó.

La New American Foundation se describe a sí misma como una organización no partidista que invierte en “nuevos pensadores e ideas para responder a la próxima generación de desafíos que enfrenta Estados Unidos”.

El fundador de OTI, Sascha Meinrath, no respondió a solicitudes de El Nuevo Herald para una entrevista, pero la página en internet del grupo dijo que el mismo está dedicado a promover “redes de comunicación asequibles, universales y ubicuas”.

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