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Vinculan a hermano de asesor de Uribe con lavado de dinero


El presidente colombiano, Álvaro Uribe, participa hoy, 19 de octubre de 2009, en una rueda de prensa tras reunirse con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la clausura de un encuentro de empresarios de Brasil y Colombia llevado a cabo en la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), en Sao Paulo (Brasil).
El presidente colombiano, Álvaro Uribe, participa hoy, 19 de octubre de 2009, en una rueda de prensa tras reunirse con su homólogo brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, durante la clausura de un encuentro de empresarios de Brasil y Colombia llevado a cabo en la Federación de Industrias del Estado de Sao Paulo (FIESP), en Sao Paulo (Brasil).
Sebastiao Moreira / EFE

greyes@elnuevoherald.com

El nombre de un ex banquero colombiano de muy bajo perfil pero con un fuerte vínculo con el actual gobierno de Colombia, está saliendo gradualmente a flote por presuntos nexos financieros con los grandes narcotraficantes de la década de los 80 en ese país.

Se trata de Carlos Alberto Gaviria Vélez, hermano de José Obdulio Gaviria Vélez, el asesor más cercano del presidente Alvaro Uribe.

Carlos Alberto y José Obdulio son primos hermanos del jefe del Cartel de Medellín, Pablo Escobar Gaviria, pero han negado categóricamente haber tenido alguna relación con las actividades ilícitas de éste último.

En los últimos meses, Carlos Alberto, quien fue gerente de Banco Agrario de Colombia, ha sido mencionado en supuestas actividades de lavado por un veterano ex agente del entonces Servicio de Aduanas de Estados Unidos, y ha figurado en denuncias periodísticas en Colombia que lo vinculan con un miembro del Cartel de Medellín y con un lavador de dólares de esa organización.

Dos de los hermanos de Carlos Alberto, Luis Mario y Jorge, fueron encausados en Estados Unidos por cargos de narcotráfico.

El Nuevo Herald intentó comunicarse con Carlos Alberto a su número telefónico personal y al de su hermano Darío Gaviria Vélez en Colombia, pero no respondió las llamadas.

Quizás la referencia más bochornosa a su nombre en días recientes la hizo el ex agente Robert Mazur, autor del libro The Infiltrator.

El libro relata cómo el agente logró infiltrarse en la redes de lavado de dinero del cartel a través del Banco de Crédito y Comercio (BCCI), que operó en la década de los 80 como una gran lavandería internacional de fondos producto de la corrupción y el narcotráfico.

Mazur escribió que Akbar Bilgrami, jefe de la división del banco para América Latina, fue quien le habló de Carlos Alberto.

"De acuerdo con Bilgrami, Carlos A. Gaviria V., manejaba dinero para los duros [los cabecillas del Cartel de Medellín] en el BCCI'', escribió Mazur.

Mazur explicó a El Nuevo Herald que Bilgrami, quien fue acusado y condenado por lavado de dinero en Estados Unidos, le habló de Carlos Alberto durante un interrogatorio en la prisión. Mazur aseguró que después de esa conversación verificó en archivos del banco las transacciones que Bilgrami le había relatado.

El Nuevo Herald tuvo acceso a algunos documentos en poder del gobierno de Estados Unidos que reflejan números de cuentas de Carlos Alberto en una sucursal del BCCI en Envigado, Antioquia.

La relación de Bilgrami con Carlos Alberto comenzó después de que un artículo publicado por el diario El Tiempo, a mediados de los 80, vinculó a éste con Escobar.

En lugar de distanciarse de Carlos Alberto, los directivos del BCCI se lanzaron como ‘‘tiburones'' para invitarlo a usar el banco, relató Mazur.

"Bilgrami y su equipo lograron que Gaviria depositara millones de dólares en el BCCI en Boca Ratón, Florida, Londres, Suiza, Nueva York y Medellín'', escribió Mazur.

Estas operaciones se hicieron a través de la firma panameña Noxeland en cuyos documentos de registro aparecen como directivos José María Rivero García, León Darío Gómez y Ahidé Gaviria de Gómez.

De acuerdo con el periodista colombiano Daniel Coronell, está demostrado judicialmente en Colombia que el nombre de José María Rivero corresponde a una identidad falsa que solía usar el capo Gustavo de Jesús Gaviria Rivero, quien fue abatido en 1990.

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