Colombia denuncia que las FARC mantienen cuarteles en Ecuador
Agence France Presse
BOGOTA
AP
Soldados revisan la documentación de estos jóvenes en el camino que conduce a Puerto Nuevo, Ecuador. Este pueblo de paso cercano a la frontera con Colombia, sin policía, autoridades migratorias ni oficiales electos, ha sido empleado por las FARC durante décadas para logística, descanso y recreación de los guerrilleros.
Colombia afirmó el sábado que la guerrilla de las FARC mantiene campamentos en Ecuador, adonde son
llevados algunos secuestrados, y dijo que existen datos de cultivos ilícitos y laboratorios para
procesar cocaína en la población ecuatoriana de Sumbíos.
En un comunicado, Bogotá reiteró su pedido a Ecuador de "tener una disposición efectiva de
cooperación en la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico''.
En la nota, el gobierno dijo haber entregado a la Organización de Estados Americanos (OEA)
‘‘información sobre ubicación de campamentos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia
(FARC) en Ecuador, utilizados para actividades de narcotráfico y planear actos terroristas.
"También remitió información sobre cultivos ilícitos y laboratorios para procesamiento de coca
pertenecientes a las FARC en Sucumbíos, Ecuador'', agregó.
Finalmente, recordó que hace dos semanas cuatro funcionarios de la Fiscalía fueron secuestrados
en la frontera y llevados a Ecuador, cerca de la población de Pueblo Nuevo, donde los tuvieron en
un campamento de las FARC, junto a un laboratorio de procesamiento de coca.
La Presidencia emitió el viernes un comunicado en el que informó que el mandatario colombiano,
Alvaro Uribe, no asistiría a la cumbre de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) el 14 de octubre
en Ecuador, por falta de "condiciones mínimas'' para su presencia allí.
Según el comunicado, la decisión fue originada por declaraciones del presidente ecuatoriano,
Rafael Correa, "en términos desobligantes hacia el gobierno de Colombia, lo cual ha ocurrido en
ocasiones anteriores''.
Ecuador rompió relaciones con Colombia el 3 de marzo, dos días después de un ataque del
Ejército colombiano a un campamento de las FARC en Ecuador.
En el ataque murió el vocero y número dos de las FARC, Raúl Reyes, así como otras 24 personas,
entre ellas un ecuatoriano y tres mexicanos.