EEUU y disidentes cubanos contrariados por levantamiento de sanciones
Servicios de El Nuevo Herald
La oposición cubana reaccionó este jueves frustrada por el levantamiento de las sanciones de la
Unión Europea (UE) contra Cuba y afirmó que esa decisión provocará más "represión'', mientras
Estados Unidos manifestó su contrariedad considerando que otorga legitimidad al régimen de Raúl
Castro.
Pocos minutos después de conocerse el acuerdo en Bruselas, el portavoz del Departamento de
Estado, Tom Casey, dijo que la decisión puede dar la sensación de que "se da una legitimidad
adicional o da a entender al régimen dictatorial (...) que su continua opresión del pueblo cubano
es ahora más aceptable de lo que era antes''.
Dirigentes opositores reprocharon a la UE que haya eliminado definitivamente las sanciones, que
se mantenían suspendidas desde 2005, mientras permanecen en prisión 55 de los 75 disidentes, cuya
condena en 2003 motivó la aplicación de las medidas.
"Vamos a esperar cosas horribles con la oposición. Sin levantarlas el gobierno ha estado
tremendamente agresivo con nosotros y con el pueblo, ahora que se han eliminado la agresividad se
duplicará'', dijo la economista disidente Martha Beatriz Roque, líder de la Asamblea para
Promoverla Sociedad Civil.
La dirigente opositora, única mujer del grupo de los 75 y quien fue excarcelada en 2004 por
problemas de salud, estimó que la decisión de los 27 "implica decirle al gobierno cubano que siga
violando los derechos humanos''. "La UE no se acuerda ya de los 75 presos'', añadió.
"Esto es realmente preocupante, porque esto pudiera alentar a los sectores más duros dentro
del Gobierno y ser interpretado como que una actitud intolerante rinde beneficios en la relaciones
con la Unión Europea'', manifestó Oscar Espinosa Chepe, también de los 75 y excarcelado en 2004.
Las Damas de Blanco, esposas y madres de los 75, también lamentaron la decisión.
"La situación en Cuba va a continuar igual'' y "solo habrá un cambio cuando estén los presos
políticos en las calles'', opinó la activista Berta Soler.
Siguiendo la posición de España, la presidencia eslovena de la UE había preparado un texto que
proponía anular las sanciones y lanzar un diálogo político con el gobierno de Raúl Castro, quien
emprendió una serie de cambios desde que asumió el mando de forma interina en julio de 2006 y
formalmente como presidente en febrero pasado.
"La UE manda un mensaje de una confianza extraordinaria en unas promesas que hace dos años
esperamos que se cumplan. Es una noticia realmente deprimente si no hay resultados reales'', dijo
Miriam Leiva, activista del movimiento Damas de Blanco, Premio Sajarov 2005.
Roque responsabilizó a España como "la causante de todo esto, es la que ha presionado por
esto'' y opinó que "es un espaldarazo a los españoles que tienen negocios con Cuba''.
"No esperaba otra cosa. [El presidente del gobierno español José Luis Rodríguez] Zapatero no
respeta ni a su propio pueblo, él ha ignorado olímpicamente a los cubanos y no se puede esperar
nada de España y de muchos países de Europa'', opinó el opositor Vladimiro Roca.
En marcado contraste, el disidente moderado Manuel Cuesta calificó la decisión como "una
perfecta noticia'', "racional en el momento apropiado'', porque "favorece'' el diálogo político
y "elimina los pretextos'' del gobierno cubano para aceptarlo.
Tras ser investido Raúl Castro como presidente, ante la renuncia de su hermano Fidel por su
enfermedad, la UE reiteró su oferta de diálogo político, pero Cuba lo rechazó reclamando la
abolición total de las medidas.
Las sanciones eliminaron las visitas de alto nivel a la isla y cortaron la colaboración
cultural, pero una de las medidas que más irritaba a La Habana era la invitación de los disidentes
a las recepciones en las embajadas europeas por las fechas patrias.