Una nueva virgen para la Ermita
WILFREDO CANCIO ISLA
El Nuevo Herald
Los devotos de la Virgen de la Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, tendrán desde hoy una nueva imagen para venerar en Miami, al aire libre y frente al mar.
Una escultura de bronce de 4.5 pies, colocada sobre un
pedestal de granito negro pulido, será develada esta tarde,
a las 6 p.m., en los jardines aledaños a la Ermita de la
Caridad en Coconut Grove. La elevación total del complejo
escultórico será de 9 pies de altura y el público podrá
acceder a ella a través de un pequeño camino, fabricado con
losas de coral.
Creada por el escultor cubano Antuán Rodríguez, la
figura de la virgen quedará mirando hacia la Bahía de
Biscayne, contenida por el muro donde los creyentes se
sientan a orar, cumplir sus promesas o verter las cenizas
de un ser querido que murió en el exilio con la añoranza de
retornar a la isla.
"Quise ponerla lo más cerca posible del mar, porque ese
es su habitat natural'', expresó el artista, de 36 años.
‘‘Me he percatado de que mucha gente de fe que viene a orar
a la Virgen, lo hace frente al mar''.
El artista concibió la escultura a partir de una similar
en madera, que realizó en 1993 en su natal Santa Clara, en
el centro de la isla, y que inspiró luego otra pieza de
bronce, de 11 pulgadas, entregada como regalo al Papa Juan
Pablo II durante su histórica visita a la isla en 1998.
"Es una figuración con formas muy puras y geométricas,
minimalistas, sin detalles superfluos ni rebuscamientos'',
indicó Rodríguez, quien es devoto de la Virgen desde su
adolescencia. "Intento romper el cliché que existe del
arte religioso desde la antigüedad como una realización
académica figurativa''.
El reverendo Oscar F. Castañeda, padre de la Ermita, la
define como "una escultura estilizada, con una concepción
moderna'', dispuesta de cara al mar para recibir a todos
los peregrinos.
"Tiene el extraordinario valor de ser la obra de un
joven cubano que ha tenido el interés y el deseo de
expresar su fe a través del arte, y permitir así que otras
personas puedan sentirse inspirados y admirar a la Virgen
de la Caridad y a Dios en contacto con esta obra
artística'', opinó Castañeda.
Rodríguez ha trabajado intensamente durante los últimos
tres meses en la fundición y emplazamiento de la pieza en
el lugar. El artista dispuso de sus recursos personales y
apeló a donaciones de miembros de la comunidad para
sufragar los gastos de producción. La pieza está valorada
en unos $30,000 y será la primera de una edición de ocho
esculturas del mismo molde; sólo la adquisición del bronce
costó $1,000.
La apertura del sitio religioso se produce en vísperas
de la celebración del día de la Virgen de la Caridad, el 8
de septiembre. Tras la bendición de la escultura por
Monseñor Felipe Estévez, Obispo Auxiliar de la
Arquidiócesis de Miami, se realizará hoy domingo una misa
seguida de la tradicional vigilia, con participación de
grupos musicales, en los predios de la Ermita.
La conmemoración abre en Miami el trienio preparatorio de las celebraciones por el
400 aniversario de la aparición de la imagen de la Virgen de la Caridad en la bahía de
Nipe, en el oriente cubano, en el año 1612, según cuenta la tradición. El Año Jubilar de
la Madre y Patrona de Cuba se festejará en el 2012.
"Para mí tiene un gran significado poner esta pieza
allí y convertirla en parte de la simbología de la
Ermita'', relató Rodríguez, quien llegó al exilio en 1999.
‘‘Para cualquier escultor, lo más importante es emplazar
sus creaciones en espacios públicos, y quiero compartir
esta obra con la comunidad de Miami, la ciudad donde he
logrado rehacer mi vida y continuar mi carrera como
exiliado''.
El escultor considera que el emplazamiento de la pieza
en el exterior de la Ermita permitirá una relación de
cercanía e intimidad espiritual para los miles de fieles
que cada año visitan el lugar para cumplir sus rituales de
adoración. La imagen de la virgen que ocupa el altar de la
parroquia miamense --semejante a la estatuilla original del
Santuario del Cobre-- fue traída desde Cuba en 1961.
"Quiero que los devotos puedan estar cerca de la imagen
de la virgen, incluso tocarla si desean'', explicó el
artista, quien considera que la realización de esta pieza
ha sido especialmente difícil por los requerimientos de
protección a la intemperie.
La pieza ha sido recubierta con un sellador especial
para protegerla de la erosión marina. En cuanto al granito
utilizado, fue necesario introducirlo en baños de fibra de
vidrio para prevenir rajaduras del material por los efectos
del salitre. La adhesión de la escultura al granito se hizo
con cuerdas de acero para evitar la oxidación de la obra.
"Y está anclada a prueba de ciclones'', comentó
jocosamente Rodríguez en alusión a la temporada de
huracanes, que coincide con la festividad de la Patrona de
Cuba.
La historia de Rodríguez y sus figuraciones de la
Virgen se remontan a 1992, cuando la recreó en un dibujo a
partir de las imágenes de un sueño. Esa visión la convirtió
luego en la escultura de madera de 5 pies que aún le
acompaña en su casa de Miami.
"Mi madrina en Cuba me dijo que adonde yo quisiera ir
en el mundo, mandara esa escultura'', recordó. "Yo la
envié a Miami para una exposición y al poco tiempo estaba
viajando a Estados Unidos''.
En el 2000, Rodríguez esculpió en oro macizo una
escultura de 11 pulgadas, idéntica al ejemplar de bronce
entregado a Juan Pablo II durante la misa en Santa Clara,
en enero de 1998. De esa edición se conservan piezas en el
Museo Vaticano, la colección Bancaja, en Valencia, y la
Ermita de la Caridad de Santiago de Cuba, así como las
colecciones Cintas y Cartier.
La Ermita miamense está solicitando aún donaciones para
sufragar los costos de realización de la escultura, los
cuales incluyen el movimiento de terreno y montaje de su
base. A los donantes que contribuyan con más de $1,000 se
les proporcionará una pieza de la edición de 11 pulgadas,
en polvo de mármol y resina, firmada por el artista.