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Diario cubano critica el afán de censura


UN INDIVIDUO de Holguín vende agua por las calles. El diario Juventud Rebelde critica el domingo 
la "enfermiza obsesión'' y la "paranoia'' por censurar informaciones y rechazar las críticas.
UN INDIVIDUO de Holguín vende agua por las calles. El diario Juventud Rebelde critica el domingo la "enfermiza obsesión'' y la "paranoia'' por censurar informaciones y rechazar las críticas.
EFE

LA HABANA

Un artículo del diario oficial cubano Juventud Rebelde critica el domingo la "enfermiza obsesión'' y la "paranoia'' por censurar informaciones y rechazar las críticas que muestran algunos funcionarios con la disculpa de cuidar la imagen del país o de su entidad.

"La enfermiza obsesión por cuidar ‘la imagen' del país, del ministerio, la empresa o el territorio (...) en ocasiones es paranoia por el destino de tu puesto, tu cargo y algunas bagatelas más'', señala.

El autor de la nota, José Alejandro Rodríguez, dice que ello "obedece a una extendida confusión que no pocos asumen, quizá sin mala intención: los problemas (del país, del ministerio, la empresa o el territorio) no deben dilucidarse públicamente, porque demeritan las reales conquistas de la Revolución''.

"Lo más pernicioso es que confundamos la realidad con los deseos y, aferrados a los nobles paradigmas de nuestra sociedad, no descubramos dónde, cuándo y con qué intensidad la realidad cotidiana los desmiente. Ese sería el peor servicio a la Revolución'', añade.

"Mucha resistencia hubo largo tiempo a aceptar que en nuestra sociedad ya se incubaban larvas de la corrupción. Esa fue una mala palabra, como si nos condenara, con tanta honradez acumulada'', señala Rodríguez, que escribe una columna diaria en ese periódico sobre quejas de la población.

"Algunos han llegado a percibir el ejercicio sano de la crítica (...) como una concesión de flojos; como darle las armas al enemigo'', continúa la publicación citada.

"Lo cierto es que el misil más peligroso que podemos ofrendarle a quienes quisieran desmantelar una obra de 50 años es el silencio, la simulación, la doble moral, la conformidad, la desactivación de la intransigencia ante los males que se incuban y desarrollan ante nuestros ojos'', asegura Rodríguez.

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