Publicado el
miércoles 14 de
mayo
del 2008
Comisión Europea pide reevaluar sanciones a Cuba
EFE
La Comisión Europea es partidaria de que los gobiernos de la UE sopesen eliminar las sanciones
diplomáticas a Cuba cuando revisen su posición común el próximo junio, dijo el miércoles su
director para el Caribe, Manuel López Blanco. El funcionario hizo esta observación en una conferencia en la que defendió que el relevo en la
cúpula de poder en Cuba y las reformas aperturistas brindan una "ventana de oportunidad para el
cambio''. En cambio, el coordinador para la transición en Cuba del Gobierno de EEUU, Caleb McCarry,
alertó de que "no hay ninguna señal de que las autoridades cubanas tengan intención de
desmantelar el sistema de control sobre el país''. La conferencia, organizada por la fundación Konrad Adenauer y que reunía a miembros de la
oposición cubana en el exilio y a políticos conservadores europeos, estuvo centrada en la política
europea hacia la isla, que será revisada el próximo junio. La Unión mantiene una oferta de diálogo a doble banda con las autoridades y la disidencia
cubana desde enero del 2005, cuando congeló las sanciones diplomáticas que había impuesto en 2003
contra La Habana a raíz del encarcelamiento en la isla de 75 disidentes. El régimen cubano reclama la eliminación total de esas sanciones, que incluían la invitación de
los disidentes a las recepciones en las embajadas, "como un símbolo o una señal'' para aceptar el
diálogo, según recordó el miércoles López Blanco. La Comisión es partidaria de normalizar la relación y cree por ello que los gobiernos europeos
deben hacer "una discusión objetiva'' sobre la conveniencia de retirarlas, indicó el funcionario,
que añadió que "algunos'' países de la UE también lo creen oportuno. López Blanco sostuvo que la llegada de Raúl Castro a la cúpula del Estado y las recientes
reformas adoptadas por el régimen, como la posibilidad de comprar teléfonos móviles o alojarse en
hoteles, brindan una "ventana de oportunidad, un potencial de cambio''. La reapertura de canales diplomáticos y de cooperación, así como el aumento de las inversiones
europeas, pueden contribuir a su juicio a crear "un engranaje virtuoso'' que haga real ese
cambio. Varios participantes en la conferencia discreparon de esta tesis. El democristiano alemán Arnold Vaatz, consideró que el "diálogo crítico'' con La Habana
impulsado, según recordó, por el gobierno español, ha servido al régimen cubano para "marginar''
a la oposición. El portavoz del Partido Popular el Parlamento Europeo, Jaime Mayor Oreja, advirtió del error
que supondría respaldar un proceso de transición ficticio. Aludiendo al precedente de la transición española, preguntó a la Comisión si "el potencial de
cambio'' es el de Arias Navarro, último presidente nombrado por Francisco Franco, o el de Adolfo
Suárez, sucesor del primero y artífice de la llegada de la democracia. "La respuesta es que puede que nos encontremos ahora en Cuba en el periodo entre Arias Navarro
y Adolfo Suárez, sin que Adolfo Suárez haya aparecido'', respondió el funcionario europeo. En la conferencia participó también el coordinador para la transición en Cuba de EEUU, Caleb
McCarry, quien defendió que hay "cambios'' en la sociedad civil, pero no en la clase dirigente.
"No hemos visto ninguna señal de que las autoridades cubanas tengan intención de desmantelar el
sistema de control sobre el país. La presión de hecho continúa y se ceba en quienes buscan el
cambio democrático'', afirmó. McCarry dijo "entender'' que Europa busque un diálogo de "doble vía'' con el gobierno y la
sociedad civil, pero apostó por abrir un tercer canal con aquellos miembros de la clase dirigente
que puedan aspirar a promover una transición. "Hay que ver cómo se puede alentar a esas voces dentro del aparato de gobierno que están
pensando en un cambio y que también pueden gozar de criterio independiente'', dijo. "Eso requiere un trabajo de acercamiento independiente a lo que podría ser la relación con el
gobierno'', añadió.
