Piden ayuda contra epidemia mortal en campos de Nicaragua
GERARDO REYES
El Nuevo Herald
DAVID SANTIAGO / El Nuevo Herald
Mario F. Amador, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar de Nicaragua.
Representantes de las empresas productoras de caña de azúcar de Nicaragua hicieron un llamado en Miami a universidades y centros científicos de Estados Unidos para que se emprenda una investigación que permita hallar las causas de una enfermedad que está matando a decenas de campesinos de ese país, muchos de ellos trabajadores de centrales azucareros.
''La industria lo que quiere es abrir las puertas para encontrar una solución a este problema'', indicó Mario F. Amador, gerente general del Comité Nacional de Productores de Azúcar de Nicaragua, en declaraciones a El Nuevo Herald .
La petición fue hecha el lunes en Miami tras una queja presentada el mes pasado ante un organismo del Banco Mundial por unos 700 campesinos de los departamentos de León y Chinandega, en la zona occidental de Nicaragua, la más afectada por esta enfermedad conocida como Insuficiencia Renal Crónica.
Representados por una organización sin fines de lucro de EEUU, los campesinos buscan el bloqueo de un préstamo de $55 millones concedido por la Corporación Financiera Internacional (CFI) del Banco Mundial a Nicaragua Sugar Estates Limited, la mayor empresa productora de azúcar de Nicaragua.
''No tenemos nada que ocultar'', explicó Ariel Granera, asesor de comunicaciones de Nicaragua Sugar Estates Limited (NSE). ``Estamos dispuestos a cooperar en lo que quieran''.
La queja ante el supervisor (ombudsman) de la CFI no contiene pruebas de que exista una relación directa entre la epidemia y el trabajo en los campos del ingenio azucarero, pero señala que la empresa ''no ha respondido adecuadamente'' y omitió un estudio de impacto ambiental como requisito de la solicitud de préstamo.
Granera respondió que el complejo azucarero NSE puede demostrar los esfuerzos que su personal científico y administrativo ha hecho para el estudio y la prevención de la deficiencia renal entre sus trabajadores.
Un total de 1,600 personas presentan síntomas de la deficiencia renal en Nicaragua. La enfermedad deteriora gradualmente el riñón hasta causar la muerte.
Algunas asociaciones de personas afectadas por el padecimiento sostienen que tienen documentadas las muertes de centenares de trabajadores como consecuencia de la enfermedad.
Los representantes de la industria azucarera dijeron que son conscientes de la gravedad de la situación y por ello quieren que centros científicos de EEUU ayuden en forma independiente para establecer el origen de la enfermedad. En la última década se han publicado investigaciones parciales que han señalado como posibles causas la cercanía de las poblaciones a zonas volcánicas, el consumo de un licor fabricado artesanalmente y los agroquímicos que se usan en la caña de azúcar, pero ninguna ha arrojado resultados concluyentes.
Edwin Reyes, un médico de Ministerio de Salud de Nicaragua, explicó que no se han tomado biopsias de riñones en una etapa inicial de la enfermedad a los pobladores de la zona para saber si hay o no residuos químicos.
Al preguntar a los representantes de la industria que visitaron El Nuevo Herald el lunes por qué el sector privado no ha procedido con estos exámenes, explicaron que esa es una responsabilidad del gobierno por cuanto no generaría mayor confianza en el público si fueran ellos quienes las practicaran.
Amador explicó que al gobierno nicaragüense ''no le conviene'' que se hagan estas investigaciones porque si se llega a la conclusión de que es un problema de salud pública, el Estado no tiene recursos para atenderla clínicamente ni para asumir los costos del seguro social.