Dueños de David’s Cafe II en Miami Beach aceptan negociar sueldos con ex empleados

09/27/2012 12:00 AM

10/14/2012 8:12 AM

Tras casi un mes de protestas, los dueños del recién cerrado restaurante David’s Café II en Lincoln Road han dicho que negociarán con un grupo de ex empleados que alegan que se les debe miles de dólares en sueldos atrasados.

El paso tomado por la familia González ocurre después de que varios trabajadores contaran sus historias durante dos reuniones de la Comisión del Condado Miami-Dade este mes. Además, 18 de los ex empleados presentaron denuncias ante un programa condal que aboga para las víctimas del robo de salario, reportando que se les debe unos $70,000.

Hace dos semanas, funcionarios condales enviaron cartas a los dueños y pidieron una cita para resolver el asunto.

El viernes, el abogado Alfredo González -hijo de los dueños- presentará documentos de nómina de los ex empleados y una propuesta para un acuerdo durante una reunión con funcionarios de un programa condal contra el robo de salario, dijo Alejandra Castro-Núñez, vocera del Departamento de Regulación y Recursos Económicos de Miami-Dade.

En un correo electrónico, Alfredo González dijo que no está autorizado a comentar.

Desde hace semanas, los ex trabajadores de David’s Café II han protestado frente al restaurante original, David’s Café, en el 1058 Collins Ave., con carteles y lemas pidiendo su salario atrasado. La familia González cerró el segundo local, en 1654 Meridian Ave, en julio, indicando en ese entonces que no podían continuar pagando el alquiler.

Desde principios del mes, El Herald ha intentado en varias ocasiones conseguir la versión de Alfredo González, padre, y su esposa María, quienes compraron el restaurante original en 1977, y a uno de sus hijos, Adrián, quien administra el negocio. Sin embargo, nadie ha respondido a estos mensajes.

Las manifestaciones no han ayudado a la imagen de la emblemática cadena cubana en Miami Beach, donde cada martes se reúnen varios líderes políticos para desayunar y escuchar a oradores invitados. Las reuniones del Tuesday Morning Breakfast Club, que atraen un promedio de 40 a 50 personas, anteriormente se realizaban en David’s Café II, hasta que cerrara el local. Ahora se llevan a cabo en el restaurante original.

“Nosotros nos preocupamos, porque obviamente, esto no luce bien”, dijo David Kelsey, quien modera las reuniones del Breakfast Club. “Los dueños siempre han sido muy gentil y complacientes con nosotros a lo largo de los años”.

Esta semana, los ex empleados decidieron no protestar tras saber que Alfredo González se reunirá con funcionarios del programa condal contra el robo de salario, administrado por la División de Asuntos de Negocio del Departamento de Regulación y Recursos Económicos de Miami-Dade.

“Estamos contentos que por lo menos han respondido, pero estamos conscientes de que la única razón por la cual han hecho algo es por nuestras protestas y la presión pública”, dijo Evelio Da Silva, quien había sido mesero por seis años en David’s Café II.

El año pasado, varios trabajadores del mismo restaurante presentaron alegaciones de robo de salario ante el Departamento de Labor (DOL) de Estados Unidos. Un vocero del DOL dijo que su agencia llegó a un acuerdo con los dueños de David’s Café II para que éstos pagaran lo debido, pero que éstos incumplieron con el acuerdo.

Da Silva dijo que teme que los González declararán el negocio en bancarrota para evitar pagar a los trabajadores.

“Tienen el derecho legal de declararse en bancarrota para protegerse, pero nosotros igual tenemos el derecho para seguir protestando”, dijo Da Silva, quien ha tenido que pedir dinero prestado para pagar el alquiler.

Da Silva está entre los trabajadores que asistieron a dos reuniones de la Comisión de Miami-Dade este mes para contar su caso y pedir que el Condado siga apoyando el programa condal contra el robo de salarios. Desde que el programa entrara en vigor en septiembre del 2010, el Condado ha ayudado a cientos de trabajadores recuperar más de $1.2 millones.

Durante la segunda reunión del presupuesto, uno de los trabajadores también mencionó al comisionado Bruno Barreiro, cuyo distrito incluye ambos locales del restaurante.

La oficina de Barreiro ha tenido una relación con la familia González, dueños de David’s Café, desde hace años. Alfredo González, el hijo de la pareja que es abogado, fue director de política para Barreiro entre 1998 y el 2004.

Loreta Sánchez, jefa del despacho de Barreiro, dijo que algunos trabajadores visitaron la oficina del comisionado en South Beach para pedir ayuda. Estos trabajadores fueron motivados a acudir al programa condal contra el robo de salario, Sánchez aseguró.

“Les guiamos en la dirección apropiada para ayudarles”, dijo Sánchez.

Kelsey, del Breakfast Club, dijo que espera que los dueños y los trabajadores puedan llegar a una resolución.

“Creo que todos pueden simpatizar con trabajadores que no han recibido pago, pero nosotros no conocemos los hechos”, dijo. “Ojalá que esto pueda ser resuelto de una manera que satisface a todos”.

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