Vecinos buscan salvar sus condominios en La Pequeña Habana

02/16/2013 5:00 AM

09/09/2014 10:48 AM

Jimmy Hernández dijo que le duele saber que algunos de sus vecinos en un complejo de condominios en La Pequeña Habana lo han perdido todo debido a los problemas estructurales de las viviendas, que hicieron que se hundieran los pisos.

Pero eso no es una excusa para todos los demás vecinos que han dejado de pagar sus deudas mensuales a la asociación de propietarios de los condominios Havana Palms, en la segunda calle del SW, cerca de la novena avenida.

“La responsabilidad de hacer los pagos mensuales es de todos”, dijo Hernández, de 35 años. “Yo pago y también me considero una víctima”.

El Nuevo Herald reportó el viernes sobre algunos propietarios en Havana Palms que no sabían que las propiedades que compraron entre el 2006 y el 2009 tenían serios daños estructurales. En enero, el piso en la sala de una unidad colapsó. Poco después, las autoridades les ordenaron a los propietarios reparar los daños estructurales en un plazo de 30 días o podrían enfrentar una orden de desalojo.

Hernández quiere que todos pongan de su parte para realizar las reparaciones necesarias en los cinco edificios del complejo con 32 unidades.

“No es un paraíso pero estamos dispuestos a salvar a Havana Palms”, declaró Hernández, quien dijo que su propio condominio no tiene problemas estructurales.

Entre los pocos que están de su parte se encuentra Constantino Cicchelli, quien es dueño de 14 unidades en Havana Palms. El inversionista compró la mayoría de ellas en el 2011 a la empresa inmobiliaria Montara Land V, LLC, cuyos dueños habían convertido la propiedad de apartamentos en condominios en el 2006.

Cicchelli dijo que paga una mensualidad por cada una de sus 14 unidades a la asociación, que es responsable por la póliza de seguro, el agua y la recolección de basura. Según Cicchelli, sólo cuatro o cinco de los demás propietarios contribuyen regularmente a la asociación.

“Hay unos cuantos que están pagando”, afirmó Cicchelli, presidente de la asociación. “Pero, actualmente, los demás deben casi $70,000 a la asociación”.

Varios propietarios dijeron a El Nuevo Herald que habían dejado de pagar en el 2010 la mensualidad de entre $166 y $220 tras enterarse de que la póliza de seguro no había sido renovada. Según ellos, no sabían en qué se gastaba este dinero.

En ese entonces, la asociación estaba bajo el control de Aníbal Duarte-Viera y Gabriel de la Campa, los dueños de Montara Land V, LLC. La asociación pasó a la administración de Cicchelli cuando este compró los condominios de Montara. El viernes, Duarte-Viera dijo que no hablaría más con El Nuevo Herald.

En diciembre, los propietarios en Havana Palms se reunieron para determinar juntos cómo financiar los arreglos necesarios. Para ese entonces, algunos de ellos ya habían dejado de pagar hasta sus propias hipotecas. Durante la reunión, Cicchelli pidió que se pagaran todas las deudas a la asociación. Otra propuesta fue que todos los propietarios juntos obtuvieran un préstamo para realizar los arreglos.

Jenny Márquez, una de las propietarias que asistió a esta reunión, dijo que varios de sus vecinos estuvieron de acuerdo con contribuir para mejorar sus hogares.

“Dijimos, ‘Bueno, hay problemas pero esto no se ha caído’”, recordó Márquez, de 35 años. “Podemos arreglarlo poco a poco”.

Un par de semanas después, se cayó el piso de la sala del condominio de Reyna García. Un oficial municipal, Reinaldo Benitez, declaró la propiedad como inhabitable y advirtió que si la asociación no realiza los arreglos, tendrá que declarar como inhabitable a todo el complejo.

Márquez y otros vecinos no quieren gastar más de su propio dinero para reparar los condominios que se han devaluado, en parte por los problemas estructurales de los cuales se enteraron después de comprarlos. Muchos de ellos recibieron préstamos y subsidios gubernamentales para comprar los condominios. Ahora quieren que las mismas agencias que les ayudaron a comprar las propiedades también les ayuden a realizar los arreglos estructurales o que les perdonen sus deudas sin que se afecte su crédito.

Por su parte, Cicchelli dijo que ha hecho un préstamo personal a la asociación para contratar a un ingeniero que inspeccionará el complejo el lunes a fin de responder a la Ciudad. También ha contratado a un plomero para investigar si quizás fue una tubería rota del Departamento de Agua y Alcantarillado del Condado Miami-Dade lo que causó la pudrición en algunos de los condominios.

Cicchelli reconoció que los edificios podrían tener antiguos problemas estructurales, pero dijo que dejarlos deteriorarse más no es la solución.

“La gente no puede decir que tenemos un edificio destruido y que se tumben los 32 apartamentos”, dijo Cicchelli. “Hay que tomar un paso a la vez, siempre en cumplimiento con el código de la Ciudad”.

Súmese a la Discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Términos del Servicio