Logran acuerdo para evitar precipicio fiscal, dice asistente demócrata

01/01/2013 2:31 AM

01/01/2013 4:00 PM

En una carrera contra el reloj, la Casa Blanca logró un acuerdo con los republicanos del Congreso el lunes por la noche mediante el cual se evita una alza impositiva general y drásticos recortes a programas del gobierno que iban a entrar en vigencia a la medianoche, afirmaron funcionarios del gobierno y demócratas del Senado.

Estos funcionarios indicaron que se iba a realizar una votación en el Senado en la víspera del Año Nuevo a fin de ratificar el acuerdo, a menos que hubiese oposición por parte de la mayoría demócrata.

No hubo confirmación de inmediato por parte de los asistentes de los principales líderes republicanos del Congreso, el senador Mitch McConnell y el presidente de la Cámara de Representantes John Boehner.

El vicepresidente Joe Biden se dirigía al Capitolio a fin de exponer detalles del acuerdo a los demócratas del Senado en una sesión especial.

La medida extiende las reducciones impositivas establecidas en el gobierno de George W Bush para las familias de ingresos menores a los 450.000 dólares y evita por corto tiempo los recortes generales al gasto público que iban a afectar esta semana al Departamento de Defensa y otras agencias federales.

Los funcionarios pidieron mantenerse anónimos porque no estaban autorizados a hacer declaraciones públicas.

Horas antes, el presidente Barack Obama dijo: “Parece ser que está a la vista un acuerdo para evitar el aumento de impuestos del año nuevo. Pero aún no se ha concretado”, agregó con respecto a la legislación que redime su promesa de campaña de aumentar los impuestos a los acaudalados, pero no a la clase media.

Mientras anochecía en el último día del año, Obama, Biden y sus asistentes estaban trabajando en la Casa Blanca, y las luces estaban encendidas en la Cámara de Representantes y el Senado. Demócratas se quejaban de que Obama había cedido demasiado al aceptar limitar los aumentos de impuestos a ingresos superiores a 450.000 dólares anuales, muy por encima del nivel de 250.000 dólares que mencionó durante su campaña de reelección. No obstante, algunos republicanos respingaron por el solo prospecto de un alza a los impuestos.

Una disputa sobre el impuesto de sucesión produjo acusaciones de mala fe por parte de ambas parte, pero no un compromiso expedito.

El líder de la minoría republicana en la cámara alta Mitch McConnell –en negociaciones finales con Biden– acordó con Obama en que estaba cerca un acuerdo. En declaraciones en el pleno del Senado, sugirió que el Congreso actuara rápidamente para aprobar la legislación fiscal y continuara trabajando el próximo año “para encontrar medios más inteligentes para recortar el gasto”.

La Casa Blanca y los demócratas rechazaron inicialmente la oferta, prefiriendo evitar los recortes que afectar al Pentágono y a agencias nacionales. Funcionarios dijeron que todavía podrían reconsiderar, aunque también se habló de una demora de corto plazo en las reducciones.

Aunque la fecha límite para evitar aumento de impuestos y recorte de gastos es técnicamente la medianoche, la aprobación de legislación para el tiempo en que se instale un nuevo Congreso al mediodía del 3 de enero de 2013 –el cronograma probable– eliminaría o minimizaría cualquier inconveniencia a los contribuyentes.

Por ahora, estaba en juego más que el bochorno de un Congreso paralizado trabajando durante la víspera del Año Nuevo.

Economistas dentro y fuera del gobierno han advertido que una combinación de aumento de impuestos y recorte de gasto podría detonar una nueva recesión, y la Casa Blanca y el Congreso han dedicado siete semanas desde las elecciones del 6 de noviembre a pugnar por un compromiso para proteger a la economía.

Aún ahora, con el tiempo agotándose, las agendas partidistas fueron evidentes.

Obama utilizó su aparición para reprender al Congreso, y para fijar un indicador para la siguiente ronda de negociaciones a inicios de 2013 cuando los republicanos intenten buscar recorte de gastos a cambio de permitir a la Tesorería endeudarse arriba del límite actual de 16,4 billones de dólares.

“Ahora, si los republicanos piensan que terminaré el trabajo de reducción del déficit a través de recortes de gasto únicamente, y ya les hemos escuchado en ocasiones decir eso, entonces tiene que pensar otra cosa. Así no es como va a funcionar, al menos mientras yo sea presidente”, enfatizó.

“Y voy a ser presidente durante los próximos cuatro años, yo pienso”, agregó.

Funcionarios de ambos partidos dijeron que se llegó a un acuerdo para evitar aumento de impuestos para la mayoría de los estadounidenses, permitiendo que suban los impuestos para individuos con ingreso superior a 400.000 dólares y hogares con ingresos mayores a 450.000 a un máximo de 39,6% del actual 35%. Esa fue una victoria para Obama, quien realizó una exitosa campaña de reelección sobre una plataforma de exigir que los acaudalados paguen más.

Funcionarios señalaron que cualquier acuerdo también incrementaría impuestos –a 40%– a sucesiones superiores a cinco millones de dólares, pero emergió una disputa de último momento sobre ese punto, así como sobre el recorte de gastos.

Dentro de cualquier compromiso, también se esperaba extender los apoyos por desempleo que están por expirar para dos millones de desempleados, evitar un recorte 27% en honorarios para médicos que atienden a pacientes de Medicare y probablemente evitar se duplique el precio de la leche.

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