Obama autoriza ataques aéreos en Irak, ONU pide apoyo para Gobierno de Bagdad

08/08/2014 7:03 AM

08/08/2014 7:04 AM

El presidente estadounidense, Barack Obama, anunció este jueves que autorizó ataques aéreos contra blancos específicos en Irak para evitar el avance de los yihadistas, en tanto el Consejo de Seguridad de la ONU solicitó apoyo internacional para el Gobierno de Bagdad.

“Podemos actuar, de forma responsable y prudente, para evitar un potencial acto de genocidio” en Irak, dijo Obama desde la Casa Blanca, refiriéndose a los ataques contra la asediada minoría yazidi en ese país.

“Por tanto, he autorizado los ataques aéreos contra blancos específicos si es necesario ayudar a las fuerzas en Irak mientras luchan por romper el sitio y proteger a los civiles atrapados allí”, dijo el mandatario.

Obama informó que las fuerzas estadounidenses ya habían comenzado a lanzar desde aviones alimentos y agua a los iraquíes que huyen de las fuerzas yihadistas del Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL).

El mandatario, que obtuvo relevancia política como crítico a la invasión de Irak de 2003 ordenada por su predecesor en el cargo, George W. Bush, dijo que no estaba enviando de nuevo tropas al terreno.

“Como comandante en jefe, no permitiré que Estados Unidos se vea envuelto en otra guerra en Irak”, advirtió.

“Incluso cuando apoyamos a los iraquíes mientras luchan contra estos terroristas, las tropas de combate estadounidenses no regresarán a combatir a Irak, porque no hay una solución militar de Estados Unidos a la crisis más grande” que afecta a ese país, concluyó.

Un funcionario norteamericano informó que hasta el momento no se han realizado ataques aéreos sobre Irak, pero señaló que está todo listo para hacerlo en caso necesario, luego de recibir la autorización presidencial.

Poco antes del discurso de Obama, el Consejo de Seguridad de la ONU, “escandalizado” por el avance de los yihadistas, expresó su apoyo a Bagdad en su lucha contra esos militantes.

En una declaración unánime, los 15 países miembros del Consejo “invitan a la comunidad internacional a apoyar al gobierno y al pueblo de Irak a hacer todo lo posible para ayudar a aliviar el sufrimiento de la población”.

Los integrantes del Consejo de Seguridad se declararon “escandalizados” por los miles de yazidíes y cristianos expulsados de sus lugares de residencia y advirtieron que los desplazados necesitan “ayuda humanitaria urgente”.

Condenaron además la persecución contra las minorías en Irak, estimando que esos hechos “pueden constituir delitos contra la humanidad”, y exhortaron a “todas las partes a facilitar la entrega de ayuda humanitaria”.

Un responsable de los peshmergas kurdos afirmó que aviones de combate estadounidenses bombardearon el jueves objetivos yihadistas del EIIL en dos áreas del norte de Irak, pero la información fue desmentida por el portavoz del Pentágno, almirante John Kirby.

Líderes religiosos y patriarcas caldeos, encabezados por el papa Francisco, pidieron el jueves a la comunidad internacional que proteja a los civiles perseguidos en Irak.

Desde Kirkuk (norte de Irak), el patriarca caldeo Louis Sako habló de “desastre humanitario” y mencionó que unos 100.000 cristianos se habían visto obligados a abandonar sus casas después de la toma de Qaraqosh, la mayor ciudad cristiana del país, a manos de los yihadistas.

La caída en junio de la segunda ciudad del país, Mosul, a manos del EIIL había suscitado preocupación en la comunidad internacional, en particular del secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, de la Unión Europea y de la Liga Árabe. Unos 500,000 civiles huyeron entonces de los combates en esta ciudad del norte de Irak.

“Después de la caída de Mosul, creímos percibir una reacción de parte de Estados Unidos y de Irán, pero un mes después, los yihadistas siguen avanzando”, observó Jean-Charles Brisard, consultor internacional especialista en terrorismo, poco antes de conocerse la decisión de Obama de autorizar los ataques aéreos y el envío de ayuda humanitaria para los desplazados.

Según Brisard, hay una “pasividad internacional” y hasta “indecisión” de los países occidentales, que facilitaron el avance de estos combatientes en Irak, muy estructurados militarmente y que reciben ayuda masiva de los países del Golfo.

“El pánico cunde en el noroeste de Irak”, afirma la ONG Amnistía Internacional, que habla de decenas de miles de personas desplazadas.

Según Donatella Rovera, representante de Amnistía Internacional en la región, la situación de esas personas “y de las minorías yazidi y cristiana en particular es cada vez más desastrosa”.

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