• Salir
  • Centro de Membresía

Los demócratas temen el 2010, republicanos esperanzados


Foto del primero de noviembre del 2009 muestra al gobernador de Nueva Jersey Jon Corzine y al presidente Barack Obama durante un mitin electoral a favor de Corzine en el Centro Susquehanna Bank Center de Camden, Nueva Jersey. Corzine perdió un segundo mandato como gobernador pese a las apariciones del mandatario.
Foto del primero de noviembre del 2009 muestra al gobernador de Nueva Jersey Jon Corzine y al presidente Barack Obama durante un mitin electoral a favor de Corzine en el Centro Susquehanna Bank Center de Camden, Nueva Jersey. Corzine perdió un segundo mandato como gobernador pese a las apariciones del mandatario.
Susan Walsh, archivo / Foto AP

The Associated Press

Los políticos demócratas andan estos días a la defensiva y los envalentonados republicanos huelen la oportunidad de cara a los comicios del 2010. Hace apenas tres años que los conservadores perdieron el control de la Cámara de Representantes y el Senado y multitud de gobernadurías ante el incontenible avance de la centroizquierda.

Ahora, con la mayoría de los estados bajo su control y confortables mayorías en el Congreso, los demócratas deben proteger muchos más escaños que los republicanos: 19 gobernadurías, 17 bancas senatoriales y más de 60 escaños en la Cámara de Representantes.

En estos momentos, los demócratas deben hacerlo en unas condiciones políticas más difíciles que en el 2006 y el 2008.

El presidente Barack Obama se ha percatado plenamente de la situación. Un año después de su contundente victoria, ha pedido repetidamente a sus partidarios que sean pacientes y que sigan a su lado pese al difícil panorama del mercado laboral.

"Los desafíos quizá no sean superados en un año o en un mandato", dijo la semana pasada el mandatario en un video, aunque "estamos avanzando", insistió.

Los temores que ocasiona la economía y el resentimiento hacia los titulares del cargo abundan por doquier, mientras que los independientes, temerosos de la expansión gubernamental y el incontrolado aumento del gasto público bajo el presidente que ayudaron a encumbrar a la Casa Blanca, se inclinan esta vez hacia los republicanos.

Los republicanos tendrán que explicar sus votos y posiciones sobre el costoso plan de gastos extraordinarios, la legislación del cambio climático, y la reforma de los cuidados médicos. Aunque los demócratas cuentan con un presidente popular, su magnetismo tiene límites, como demuestra la derrota que sufrieron esta semana los gobernadores de Nueva Jersey y Virginia pese a las múltiples apariciones del mandatario en sus campañas electorales.

Los republicanos esperan aumentar sus bancas aprovechando el agrio estado de ánimo del público y el recelo de los votantes ante la política de Obama. Los conservadores han vuelto a cobrar energía, aunque existen tensiones entre los entusiastas y moderados por la dirección del partido, al igual que los demócratas entre liberales y moderados cuando militaban en la oposición.

¡Sea la primera persona en comentar sobre este artículo. Haga clic en la barra de 'Agregar Comentario'.


El Nuevo Herald se complace en ofrecerle a sus lectores la oportunidad de compartir experiencias e intercambiar observaciones sobre lo que publicamos diariamente en nuestra edición digital.

Los instamos a participar en nuestros debates de manera abierta y franca, pero sin hacer juicios hirientes o fuera de orden. Nos reservamos el derecho a eliminar las opiniones que no cumplan estas normas. Algunos de las comentarios que usted hace pueden ser reproducidos en el diario impreso o en otras páginas de nuestro sitio.

Muchas gracias por compartir sus puntos de vista.

Para hacer comentarios debe registrarse en elNuevoHerald.com la primera vez. Lo que escriba estará debidamente identificado con su nombre de usuario. ¿Todavía no se ha registrado? Clic aquí -- para hacerlo ahora mismo.

  • Videos