Declaraciones a El Nuevo Herald en "El arzobispo Wenski viajará a Cuba"

10/30/2010 6:48 PM

11/06/2010 9:58 PM

El arzobispo de Miami, monseñor Thomas Wenski, afirmó que la reciente mediación de la Iglesia Católica de Cuba en las excarcelaciones y mejora de la situación de los presos políticos es el "inicio'' de un proceso que abrirá nuevas oportunidades a la disidencia interna.

"La Iglesia quiere que haya más espacio'', declaró Wenski en una entrevista con El Nuevo Herald. "Su presencia en este esfuerzo no va a cerrar la posibilidad para que más tarde participen otros grupos de la sociedad civil''.

Wenski viajará a Cuba del 3 al 6 de noviembre encabezando una delegación de la Conferencia de Obispos Católicos de Estados Unidos (USCCB) para asistir a la inauguración de las nuevas edificaciones del Seminario San Carlos y San Ambrosio, en donde se formarán los futuros sacerdotes.

El seminario, a 17 kilómetros al sureste de La Habana, es la primera gran construcción religiosa que abrirá sus puertas en cinco décadas de revolución comunista. Tiene capacidad para albergar a unos 100 seminaristas y ocupa un terreno de 22 hectáreas.

La obra está distribuida en forma de herradura y fue financiada con aportes de entidades internacionales. Su construcción empezó en el 2006. Tiene ocho edificios con salones de clase y dormitorios. También dispone de oficinas administrativas, una edificio principal para la rectoría, biblioteca, capilla central y unidad de servicios.

La revista de la Arquidiócesis de La Habana, Palabra Nueva, informó en su edición electrónica que al acto de inauguración se espera la llegada de unos 300 invitados. Junto al cardenal Jaime Ortega Alamino estarán el arzobispo de Santiago de Cuba y presidente de la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba, monseñor Dionisio García, miembros de la Orden Caballeros de Colón de Estados Unidos y el resto de los obispos de la isla. A ellos se unirán autoridades eclesiásticas de México, Puerto Rico, Italia y Nassau, así como representantes de la Santa Sede y autoridades civiles del país.

Wenski indicó que la construcción del seminario representa un "testimonio vivo'' de que la fe y la Iglesia tienen posibilidades de seguir avanzando.

"Muestra que hay un futuro para una Iglesia que sirve como testigo de esperanza y eso hace falta en este momento en Cuba'', precisó.

Tras el histórico encuentro en mayo entre el gobernante Raúl Castro y Ortega se ha permitido la salida a España de 39 reos de conciencia del llamado Grupo de los 75. Recientemente la gestión humanitaria abrió las compuertas a nuevas excarcelaciones.

Sin embargo, más de un centenar de disidentes como Vladimiro Roca, Jorge Luis García ‘‘Antúnez'', y Martha Beatriz Roque criticaron la gestión y la calificaron como ‘‘lamentable'' y "bochornosa''. El bloque envió una carta abierta al Papa Benedicto XVI para protestar en duros términos.

Wenski, quien estuvo en Cuba en agosto del año pasado en el marco de una visita pastoral, declaró que el papel de la Iglesia en la crisis de los presos políticos no puede ser malinterpretado debido a que "no es un partido, ni tampoco una oposición''.

"La Iglesia ha obrado como Iglesia y como tal quiere avanzar en las oportunidades'', indicó Wenski. Añadió que las relaciones entre el Estado cubano y las autoridades eclesiásticas han experimentado una mejoría.

"Son mejores que antes, pero no son todavía lo que deben ser, o sea, hay mucho más que queremos lograr, que la Iglesia quiere lograr'', subrayó.

Al pronunciarse sobre la posibilidad de hacer contacto con activistas y defensores de los derechos humanos en Cuba, precisó que no se había fijado ninguna reunión.

"No está en mis planes, no lo tengo programado, pero si se me presenta la oportunidad, no sería la primera vez'', precisó.

Wenski aseguró que tampoco se considera la posibilidad de reunirse con Castro, pues el objetivo del viaje es, según explicó, "solidarizarse'' con la Iglesia Católica cubana por la inauguración de las obras del seminario.

"No tengo propósito de ir a tocarle la puerta [a Castro] y no sé si nos vamos a cruzar en la calle'', mencionó.

Sobre las condiciones de destierro que Cuba exige para la liberación de los presos, Wenski comentó que la idea del exilio representa "el castigo más doloroso'' para muchos cubanos.

"Cuando uno lee lo que ha escrito Félix Varela o José Martí siempre hablaban de eso. Creo que el cubano prefiere su pueblo que la vida fuera'', señaló. "Pero para eso hace falta que haya un futuro en Cuba''.

Wenski viajará junto con Andrew Small, director para la Iglesia en América Latina de la Oficina de Colectas Nacionales de USCCB. Agregó que la Iglesia defiende la vida, pero que en el caso de los disidentes que optan por declararse en huelga de hambre tienen que que respetar la conciencia de esa persona.

"Lo curioso es que en su mayoría son de la raza negra o mulatos'', anotó Wenski. ‘‘Hace 50 años eran de otro rango social. Quizá esto demuestre que el sistema socialista no es la solución para las clases más humildes''.

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