Ex represor cubano residente en Miami vuelve a la isla

11/30/2012 1:23 PM

10/12/2013 8:23 AM

Crescencio Marino Rivero, el ex jefe de prisiones cubano que estaba viviendo en Miami, ha regresado a la isla entre acusaciones de maltrato a los presos y una investigación de las autoridades estadounidenses de inmigración, informó el viernes un periodista disidente.

Jorge Luis Artiles Montiel dijo que vio a Rivero el martes haciendo compras en una bodega en la ciudad de Santa Clara, donde Rivero y su esposa, Juana Ferrer, vivían anteriormente. Otro residente de la ciudad también reportó haberlo visto el jueves en Santa Clara, indicó Artiles.

Rivero les dijo a algunos conocidos en la bodega que la pareja había regresado a Cuba "porque estaba muy difícil la situación en Miami", aseguró Artiles en declaraciones a El Nuevo Herald. Rivero agregó que planeaban pasar un tiempo en la isla y volver después a Miami.

La hija de Rivero, Anabel Rivero, le dijo a El Nuevo Herald el viernes que sus padres no habían regresado a Cuba, pero se negó a hacer más comentarios.

Una media docena de ex presos políticos en la isla y en el exilio han acusado a Rivero, de 71 años, de abusar de ellos o de ordenar a los guardias de la prisión que los maltrataran cuando estuvo a cargo de las cárceles en la provincia central de Villa Clara en los años 90.

Las autoridades estadounidenses de inmigración están investigando si Rivero y Ferrer mintieron sobre sus antecedentes cuando solicitaron sus visas para viajar a Estados Unidos y posteriormente su residencia en el país bajo la Ley de Ajuste Cubano.

Rivero negó haber abusado de los presos pero pareció admitir en una entrevista realizada en Miami este mes que la pareja no había dado a conocer todo su historial en las formas de solicitud de visa y residencia.

Súmese a la Discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Términos del Servicio