Marco Rubio se alista para posible candidatura en el 2016

12/06/2012 2:30 AM

12/13/2013 9:33 PM

Pocos días después de su juramentación, Marco Rubio ya estaba tratando de atajar las especulaciones.

“Este es el trabajo que yo quería tener. Yo quería ser senador federal, no candidato vicepresidencial ni candidato presidencial”, declaró en la radio a un entrevistador en enero del 2011. “Yo no me postulé para usar este puesto como un escalón”.

Pero el martes por la noche, en el Hotel Mayflower Renaissance, Rubio dio otro paso hacia ese probable futuro.

En medio de rumores sobre una posible carrera a la presidencia en el 2016, el republicano de la Florida pronunció un discurso sobre la forma de levantar a la clase media, llamándola “la respuesta a los desafíos más apremiantes que enfrentamos”, mientras trataba de proyectar una nueva perspectiva para el Partido Republicano, que todavía está reponiéndose de las elecciones del mes pasado.

Rubio compartió el escenario, y un mensaje similar, con otra figura del Partido Republicano y probable candidato presidencial, el representante federal Paul Ryan. Los jóvenes y ambiciosos políticos —Rubio, de 41 años, y Ryan, de 42— compitieron por ser el centro de atención, bajo la mirada de varios cientos de personas, más de dos docenas de reporteros y espectadores de C-SPAN.

Rubio es más brillante y carismático, y se vale de la fuerza emocional de la historia de sus padres como inmigrantes para impulsar su mensaje. Pero Ryan, de Wisconsin, es muy querido entre los conservadores, y fue igualmente bien recibido.

La situación fue reconocida sólo por medio de una broma.

“Usted se une a un grupo selecto de ganadores anteriores [del premio] hasta ahora somos sólo usted y yo”, dijo Ryan a Rubio, quien recibió el galardón de liderazgo entregado por la Fundación Jack Kemp en el banquete del grupo, realizado el martes en el Mayflower. “Lo veré en la mesa durante la cena para dos. ¿Conoce algún buen sitio para cenar en Iowa o New Hampshire?”

Rubio, que viajó a Iowa el 17 de noviembre, bromeó después: “No me voy a quedar parado viendo que se pasa por alto a la gente de Carolina del Sur”.

Para Rubio, que llegó a Washington al derrotar a un gobernador titular desbancado como un implacable escalador de cargos públicos, su creciente presencia nacional es un delicado equilibrio entre su promesa de centrarse en el Senado y su impulso político. Le restó importancia a convertirse en compañero de boleta de Mitt Romney, una designación que fue recibida por Ryan, pero al quedarse el Partido Republicano sin un líder claro y en busca de dirección, Rubio no cierra las puertas.

La derrota de Romney y otras decepciones electorales han dejado al partido en busca de una nueva dirección, y los discursos de Rubio y Ryan reflejaron su afán de atraer a un grupo más amplio de votantes. Ambos hicieron un esfuerzo por distanciarse de la imagen que Romney dejó después de decir que la mitad del país es irremediablemente dependiente del gobierno, el desafortunado comentario del “47 por ciento”, hecho durante un evento privado para recaudar fondos en Boca Ratón, Florida.

Se alejaron de la retórica partidista y trataron de proyectar una visión más optimista y abierta, con un fuerte enfoque en las familias de clase media.

“Algunos dicen que nuestro problema es que el pueblo estadounidense ha cambiado”, declaró Rubio, nacido en Miami de inmigrantes cubanos que desempeñaron trabajos humildes. “Yo sigo convencido de que la inmensa mayoría de nuestro pueblo sólo quiere lo que mis padres tuvieron: una oportunidad”, afirmó Rubio.

Ryan, en su primer discurso después de las elecciones, declaró: “Tenemos que dejar de lado las consideraciones partidistas en favor de una mayor preocupación: ¿Cómo podemos trabajar juntos para reparar la economía? ¿Cómo podemos dar garantías reales y la posibilidad de ascender a todos los estadounidenses, especialmente a los necesitados?”

Al igual que Ryan, Rubio reconoció el papel del gobierno, incluida la regulación de los alimentos y la seguridad del medio ambiente, pero declaró que “el gran gobierno nunca ha funcionado”.

Rubio llamó a preservar el Medicare a través de la reforma y se refirió a la mejora del acceso a la educación, incluyendo la manera de dar a los estudiantes de bajos ingresos becas para asistir a escuelas privadas, y destacó su apoyo a leyes para facilitar que las familias comprendan el verdadero costo de la deuda universitaria.

Mientras que algunos republicanos dicen que están abiertos a aumentar los impuestos a los ricos, Rubio trazó una línea firme, y logró el aplauso de la audiencia.

“No se trata de una promesa”, afirmó, en alusión al manifiesto contra los impuestos de Grover Norquist. “No se trata de proteger a los millonarios y multimillonarios. Para mí, se trata del hecho de que los aumentos de impuestos que (el Presidente) quiere, no le harían la menor mella a la deuda, pero perjudicarían a las empresas de la clase media y a las personas que trabajan para ellas”.

Ryan, el arquitecto de un plan de recortes profundos al presupuesto que se ha convertido en un punto de reunión para los conservadores, pareció dispuesto a manifestarse en términos más abiertos, y a presentar un Partido Republicano más amistoso.

“Ambas partidos tienden a dividir a los estadounidenses entre ‘nuestros votantes’ y ‘sus votantes’, afirmó. “Pero los republicanos deben alejarse claramente de esa trampa. Tenemos que hablarles a las aspiraciones y preocupaciones de todos los estadounidenses. Creo que podemos hacer que los motores se pongan nuevamente en marcha, para que nadie quede fuera de la promesa estadounidense. Pero esto va a requerir un audaz distanciamiento del enfoque que el gobierno ha asumido en los últimos cinco años.

Ryan también habló del fortalecimiento con un gobierno mínimo y se centró en sacar a la gente de la pobreza, aunque ofreció pocas soluciones aparte de la de gastar el dinero de manera más eficiente y mirando hacia las organizaciones benéficas privadas en busca de orientación.

“Perder es parte de la política, y con frecuencia puede preparar el camino para mayores victorias”, aseguró Ryan, quien parecía referirse a sus planes.

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