Liberan a la joven que ofendió a un juez de Miami con un gesto obsceno

02/09/2013 5:00 AM

10/12/2013 8:23 AM

La joven Penélope Soto, que ofendió a un juez de Miami con un gesto obsceno con la mano y cuyo caso captó la atención de la opinión pública nacional, pidió hoy disculpas al magistrado por su comportamiento y éste le concedió la libertad.

Soto, de 18 años, se mostró nerviosa y lloró durante una emotiva vista judicial ante el juez Jorge Rodríguez-Chomat, en un tribunal del condado de Miami-Dade (Florida).

“Mi comportamiento fue muy irracional, me disculpo ante usted, el tribunal y mi familia”, dijo la joven, acompañada por su abogado, su madre, una hermana y un tío.

A inicios de la semana, Soto al presentarse ante Rodríguez-Chomat por una acusación de posesión de droga comenzó a reirse de sus preguntas.

Posteriormente, luego de que el magistrado le impuso una fianza de 5.000 dólares, Soto le dijo “adiós” de manera brusca, lo que el juez consideró irrespetuoso.

Rodríguez-Chomat pidió entonces a los alguaciles que la llevaran de nuevo ante él y dobló la fianza.

Soto, muy sorprendida, le preguntó “¿Es en serio?” y el magistrado le respondió “Yo soy serio, adiós”.

La joven, cuando se retiraba de la sala, murmuró “vete a la mierda” y le mostró el dedo en un gesto obsceno, por lo que Rodríguez-Chomat otra vez pidió a los guardias que la llevaran al estrado y le impuso 30 días de cárcel por desacato.

Dos días después, otro juez le rebajó la fianza a 5.000 dólares, pero en la vista judicial de hoy, Rodríguez-Chomat le concedió libertad al tomar en consideración que era la primera vez que la joven confrontaba problemas con la ley y luego de que un psicoterapeuta testificó que ella sufre de desorden de ansiedad, es adicta a las drogas y al alcohol.

“Las razones por las que estamos aquí es porque el lunes 4 de febrero cuando se presentó ante mí, en la audiencia de fianza, usted era, obviamente, una persona totalmente diferente a como se está comportando ahora. En ese momento le encontré en desacato criminal a la corte y la sentencié a 30 días de cárcel”, recordó el juez.

Explicó que lo que “la obscenidad con el dedo, y lo que dijo, es el uso de un lenguaje contencioso y es un comportamiento contencioso. Hay leyes que establecen que si un acusado acusa a un juez de ser un hijo de puta, es una acción que puede ser consideraba como un desacato criminal de la corte”.

Tras la explicación, le concedió la libertad y le ordenó someterse a un programa de rehabilitación de drogas.

“Le deseo buena suerte y que Dios la bendiga”, le dijo el juez a Soto.

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