Encuentran a abuela y nieto asesinados en casa de Miami Gardens

07/18/2013 3:01 AM

07/18/2013 4:51 AM

Annette Anderson vivía en la casa amarilla y prolijamente ordenada de la calle 207 desde hacía casi 50 años. Anderson, abuela, pastora retirada y “madre” para muchos en su barrio de Miami Gardens, siempre tenía abierta su casa y su corazón para los más necesitados.

En algún momento durante el fin de semana, Anderson fue asesinada en la casa donde pasó la mayor parte de su vida, junto a su nieto Tyrone Walker Jr., de 20 años.

Según la policía, alguien amarró y amordazó a Anderson, de 70 años, y a su nieto, estudiante universitario, con cinta adhesiva, y les disparó al “estilo de una ejecución”.

Los asesinatos han horrorizado a la barriada donde el martes los vecinos salieron de las casas, observando cómo la policía llevaba a cabo metódicamente su investigación.

El pastor Virgil Walker, yerno de Anderson, dijo que era “una persona bella y generosa”, y que nunca le causó problemas a nadie. “Era una persona que tenía un estilo de vida muy apacible”, dijo Walker, quien agregó que tal vez Anderson conocía a su agresor. “No sé por qué abriría la puerta de no ser que conociera a la persona”, dijo Walker. Después dijo que no pensaba que el robo fuera el motivo.

“No son casas de millonarios, sino viviendas modestas”.

El martes la policía de Miami Gardens dijo que hasta el momento no tenía ningún sospechoso.

Los familiares de las víctimas y docenas de vecinos se agruparon en sus automóviles y casas, moviendo incrédulos constantemente la cabeza. Otros pasaban frente o se quedaban cruzados de brazos al contemplar el lugar de los asesinatos.

Durante largos años Anderson fue miembro de la Iglesia Jesus People Ministries donde fungió como ministra y donde nunca dejó de acudir a un servicio religioso. Semalmente realizaba en su casa estudios bíblicos con personas que había conocido al paso de los años, principalmente mujeres mayores. Todos los martes a alrededor del mediodía, los vecinos podían ver a los visitantes que se dirigían a su humilde casa, localizada en el 3451 NW 207 Street.

La policía está tratando de descubrir qué pudo haber provocado los asesinatos de Anderson y su nieto. Los vecinos dijeron que la última vez que vieron a Anderson fue el sábado pasado, a eso de las 6 o las 6:30 p.m.

A una vecina le preocupó que Anderson no fuera a la iglesia el domingo y que tampoco la vio el lunes. El martes, decidió llamar a la policía, que llegó a alrededor de las 9:30 a.m.

Jack Harris, hijo de Anderson, llegó y le abrió la puerta a la policía para que registrara la vivienda. Fue entonces que se hallaron los cadáveres.

“Estamos llevando a cabo esta investigación como un caso de homicidio”, dijo el detective Michael Wright. “Es un caso muy sensible, de modo que queremos asegurarnos de investigar con cuidado todos los detalles”.

El padre de Tyrone Walker describió a su hijo como “un muchacho muy alegre, alguien que no era capaz de hacerle daño a nadie”. “Era un muchacho grande”, dijo Walker, que llegó el martes a Miami Gardens procedente de Jacksonville. “Como era grande, mucha gente se sentía intimidada por él, pero nunca le hizo ningún daño a nadie”.

Walker dijo que su hijo, apodado TJ, llevaba en el sur de la Florida solo tres meses, cuando se mudó de Jacksonville para asistir a la escuela ITT Tech.

El martes, los familiares se reunieron en la casa de Virgil Walker, a una cuadra del lugar del crimen. La casa se convirtió en un sitio de consuelo y discusión para la comunidad.

Walker y otros ministros dijeron que piensan pedirle a funcionarios municipales que creen un plan de acción para proteger a los ancianos y personas mayors que viven en Miami Gardens.

Olivier Gilbert, alcalde de Miami Gardens, pasó por el barrio, y calificó a Anderson como “un rayo de sol”. Hacía poco ambos se habían fotografiado juntos. Le aseguró a la multitud que se congregó que la ciudad y la policía trabajarán juntos para encontrar a los asesinos.

“Vamos a dedicar todos los recursos que tengamos a mano”, declaró Gilbert. “No quiero hacer comentarios sobre la investigación, ya que es algo que está en curso y lo que realmente queremos es capturar a los culpables”.

Las autoridades le piden a cualquier persona que tenga algún tipo de información sobre el crimen que llame a CrimeStoppers del Condado Miami-Dade al teléfono 305-471-8477.

El canal CBS 4, asociado noticioso de The Miami Herald, contribuyó a este reportaje.

Súmese a la Discusión

El Nuevo Herald tiene el gusto de ofrecerle la oportunidad de compartir información, experiencias y observaciones sobre las noticias que cubrimos. Los comentarios que haga pueden ser publicados tanto en nuestro sitio en línea como en el periódico. Lo invitamos a que participe en un debate abierto sobre los asuntos del día y le pedimos que evite el uso de palabras obscenas, frases de odio, comentarios personales y señalamientos que puedan resultar ofensivos. Gracias por ofrecernos sus opiniones.

Términos del Servicio