Proponen dar sándwiches como almuerzo en las escuelas para enfrentar recortes
KETTY RODRIGUEZ
El Nuevo Herald
Ofrecer sándwiches como almuerzo en las escuelas públicas de Miami-Dade, para sustituir opciones alimentarias que encarecen el precio de la comida, es una de las medidas que la Junta Escolar podría adoptar para enfrentar los recortes fiscales del próximo curso.
La propuesta la hizo ayer Evelyn Greer, miembro del panel, durante una reunión con sus colegas para revisar los resultados del último reporte del Auditor General de la Florida, donde se cuestiona, entre otras cosas, ``la variedad en el costo de los alimentos de escuela a escuela, y el uso deficiente de los suministros''.
El superintendente Rudolph Crew, que no estuvo en la reunión, ha propuesto aumentar $0.50 al precio del almuerzo escolar.
En cuanto a los controles sobre el costo de la comida, la jefa del Departamento de Nutrición del distrito, Penny Parham, se esforzó por explicar a la Junta que se han tomado las medidas para ''reforzar controles internos'', pero algunos miembros del panel pidieron soluciones radicales.
''Estamos trabajando en un menú que no tenga tanta diferencia en los precios, y que depende de los productos que eligen los estudiantes ... Esto significa que tendrán menos opciones para escoger y menos productos a la carta'', indicó Parham.
La directora de nutrición habló de sistemas computadorizados para controlar inventarios, elaborar reportes mensuales y entrenar a empleados, como medidas para hacer más eficiente el departamento.
Pero Greer y otros integrantes de la Junta consideraron que las mismas ''no son suficientes'' en momentos cuando el sistema escolar no puede darse el lujo de arrastrar nuevamente un déficit de $12 millones en la comida, como ocurrió este año.
''¿Sólo revisar y no hacer nada proactivo? Si el año que viene tenemos otro déficit en el presupuesto, puede que usted [Parham] se quede sin trabajo. No creo que se esté haciendo un cambio radical'', dijo Greer.
La idea de ofrecer un ''sándwich saludable'' a más de 300,000 estudiantes diariamente, pareció agradar a la mayoría de la Junta, entre otras cosas porque muchas escuelas no tendrían que cocinar sus alimentos todos los días, se ahorraría en personal, electricidad e inventario, y sería más práctica la elaboración de los emparedados sin tener que apelar a la estructura de trasladar, como ocurre en muchos casos, la comida de una escuela a otra.
''Cocinar en el almuerzo es una idea del pasado. Ofrecer sándwiches, dada la situación económica actual, tiene sentido'', expresó Greer.
La vicepresidenta de la Junta, Perla Tabaras Hantman, preguntó a Parham si elaborar un sándwich está dentro de lo que las autoridades estatales consideran aceptable como una opción de almuerzo, a lo que la funcionaria contestó que sí.
Otro miembro de la Junta que está de acuerdo con crear un ''menú estándar'' es Solomon Stinson, que ayer estuvo ausente, pero que en otras oportunidades ha apoyado el concepto.
El único miembro que manifestó duda fue Wilbert T. Holloway al señalar: ''No me siento cómodo con esta propuesta'', pero no explicó las razones.
La vicesuperintendenta de negocios, Ofelia San Pedro, mencionó el alto precio de la leche y del combustible como factores que afectan el costo de los alimentos que se sirven en el distrito escolar.
Aunque en el pasado el programa alimentario del distrito se autofinanciaba y dejaba ganancias, actualmente está dando pérdidas porque el subsidio que recibe del gobierno es poco comparado con el aumento de precio de los productos.
Sólo la leche significó un gasto extra de $5 millones, pero se trata de un producto que no se puede sustituir por otro, y es obligatorio ofrecerlo a los estudiantes.
Por otro lado, no todos los estudiantes pueden costear su comida. Sólo un 30 por ciento lo hace, mientras que el 70 por ciento recibe la comida gratis o a un precio reducido.
Otros temas que la Junta Escolar discutió en la reunión de ayer fueron:
El pago de $27.7 millones en tiempo extra fue considerado ''inaceptable'' por la mayoría de la Junta. Incluso se habló de que ''abusaron'' aquellas personas que lo cobraron sin merecerlo, como el caso de ''algunos supervisores que trabajaron desde sus casas'', apuntaron Tabares Hantman y Ana Rivas Logan; y ''secretarias de Crew que ganaron hasta $20,000 en tiempo extra'', informó Marta Pérez, la crítica constante del superintendente.
La administración prometió presentar un plan correctivo.
La posibilidad de que el distrito pierda $18.6 millones puede ser una realidad. Si bien no se hizo nada incorrecto, el dinero se sacó del lugar equivocado, del presupuesto de construcción, en lugar del presupuesto de operaciones.
kerodriguez@elnuevoherald.com