Revelan cobro excesivo al Condado
LARRY LEBOWITZ
The Miami Herald
CHARLES TRAINOR JR./The Miami Herald
Un tren llega a la estación Brownsville del Metrorail, cuya vigilancia ha estado a cargo de la empresa de seguridad Wackenhut desde 1989.
La agencia Wackenhut Corp. le cobró al Condado de Miami-Dade hasta $6 millones durante tres años por guardias de seguridad fantasmas en estaciones de tránsito del condado, según una auditoría publicada ayer.
La auditora del Condado Cathy Jackson encontró que Wackenhut, una de las mayores firmas de seguridad del país, habitualmente le cobraba al condado por guardias inexistentes en las estaciones del Metrorail y a lo largo de las rutas de los autobuses, y se apoyó en expedientes inexactos y falsificados para tratar en encubrir los cobros inflados.
El alcalde de Miami-Dade, Carlos Alvarez, le ha dado a Wackenhut 90 días para devolverle el dinero al condado o desmentir los resultados de la auditoría o cancelará el contrato de la compañía junto con un contrato separado de Wackenhut para guardias en un centro de detención juvenil.
Jackson dijo que Wackenhut también debería de pagarle al condado unos $233,000 adicionales por violación de los términos de su contrato. Las cuentas presentadas por Wackenhut también están siendo examinadas por detectives de corrupción pública del Departamento de Policía de Miami-Dade.
''No hay ninguna duda de que le cobraron (a Miami Dade Transit) por horas que los guardias de seguridad de Wackenhut no trabajaron. Eso es una ofensa muy seria'', escribió el administrador del Condado George Burgess en un memo a Alvarez.
Wackenhut, sin embargo, disputa la auditoría. La compañía dice que Jackson usó registros no confiables para determinar qué puestos no estaban cubiertos e ignoró otros que hubieran podido probar que los guardias estaban trabajando.
Aunque Wackenhut dijo que reembolsaría al condado por ''errores demostrados en los cobros'', la compañía dice que la conclusión de Jackson de $6 millones en pagos excesivos entre el 2002 y el 2005 es un estimado exagerado basado en una pequeña muestra.
''Si usted empieza con una premisa falsa, termina con una conclusión falsa'', dijo Bruce Rubin, un portavoz de la compañía. ``Respetuosa pero firmemente, estamos en desacuerdo con la metodología del auditor''.
Jackson basó su estimado en una revisión de 505 registros de cuentas --sólo un .25 por ciento de las cuentas presentadas en los tres años estudiados-- que encontró $14,722 en cobros dudosos. También encontró $83,665 en cargos sospechosos, pero estos no fueron incluidos en su muestra.
Wackenhut le ha estado proveyendo seguridad al Miami-Dade Transit desde 1989, y el contrato se ha concedido sin licitación desde 1994. El actual contrato, que le paga a Wackenhut hasta $17 millones al año, expirará en noviembre del 2009.
La compañía de seguridad, radicada en Palm Beach Gardens, también ha pasado los últimos tres años defendiéndose contra una insólita demanda planteada por un antiguo guardia del Centro de Evaluación Juvenil del Condado, que acusó a su antiguo empleador de recargarle indebidamente sus cuentas al condado.
El abogado del antiguo guardia, H. Mark Vieth, he dicho creer que los cobros excesivos pudieran llegar a los $3.6 millones anuales. Ha reunido declaraciones juradas de antiguos guardias que dijeron haber sometido falsos expedientes y recibido pagos por horas que no trabajaron.
Jackson ''encontró exactamente lo que le hemos estado diciendo al condado desde hace rato'', dijo Vieth. ``Yo hubiera podido escribir prácticamente ese reporte por ella. En realidad, la única diferencia es que nosotros estamos auditando el 100 por ciento de las cuentas y ella ha encontrado esa cantidad de fraude basado en una muestra mucho más pequeña''.
Wackenhut ha negado haber hecho nada incorrecto y ha retado a Vieth a dar pruebas de casos específicos de cobros excesivos.
Vieth ha alistado un equipo de investigadores y contadores para registrar las cuentas de Wackenhut, los expedientes y otros registros para probar su caso, que todavía no tiene fecha de juicio. De ganar el caso --planteado bajo la Ley de Falsas Alegaciones-- su cliente recibiría 25 por ciento de cualquier daño y el condado recibiría 75 por ciento.
Sin embargo, la demanda ha puesto a Vieth en contradicción con el condado. El mes pasado, buscó una orden de desacato contra Jackson cuando ésta rehusó testificar sobre la auditoría antes de terminar la misma. Vieth piensa llamarla nuevamente a testificar la semana que viene.
La auditoría ha sido costosa para Wackenhut aún antes de su publicación. La compañía había sido seleccionada por el condado para conseguir otro contrato de seguridad por valor de $4.8 millones pero el martes los comisionados, preocupados por los resultados de la auditoría, decidieron cancelar el contrato y empezar de nuevo.
shiaasen@MiamiHerald.com