Cartas

De narigudos en estado de extinción hablando

La primera vez que me topé con un rinoceronte a través del alambrado de un zoológico quedé tan impresionado con la mole acorazada (aparentemente prehistórica) como con el hedor que la brisa traía de lleno. El animal tenía la cabeza baja, con la narizota a ras del suelo. Los ojillos altísimos y recelosos se me parecieron curiosamente al que exhibía en esa época Charles Laughton en su Quasimodo cinematográfico. En aquel tiempo infantil (doce años apenas) no estaba en condiciones de explicarme qué lugar ocupaba aquella bestia en el mundo. ¿Por qué? ¿Para qué? Eugéne Ionesco no había escrito aún El Rinoceronte, su clásico del absurdo. Mi padre, que entonces me guiaba, aclaró que “rino” significa nariz y “ceronte” cuerno.

Cartas

Otro gallo cantaría

No había que ser adivino para saber el futuro de las negociaciones entre EEUU y Cuba. Desde el principio se sabía que, en cuanto estuviese cercana la fecha del levantamiento del embargo, el castrato torpedearía su puesta en marcha pues, de hecho, EEUU dejaría de ser “el enemigo imprescindible” para toda involución que se respete. Por otro lado, Raúl abandona su supuesto interés en hacer cambios significativos pues está siendo presionado por la facción dura del castrato como Machado Ventura y Ramiro Valdés, el cual es considerado el “Cuban Sniper” apuntando constantemente hacia la cabeza de Raúl, con el que lo dividen viejas y grandes diferencias y se considera el cancerbero de Fidel.

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