Trik o treat
A veces, cuando la distancia nos empolva la mente, quedamos en un estado de soñolencia tal que olvidamos parte de la vida. Y no estoy hablando de los males de la memoria que ahora con nombre alemán nos asustan a todos, ni de la consecuencia de cumplir cada año en el almanaque aunque nos propongamos seguir jóvenes; simplemente estoy hablando de esa nebulosa que nos crea el vivir entre dos culturas: tratamos de asumir una y se nos olvida la otra. Recuerdo que hace unos años alguien preguntó en una reunión de amigos por las jirafas de ``el zoológico de 26''. Todos nos quedamos en letargo, hasta que al fin hubo una respuesta sensata, aunque no sé si real: en el zoo de La Habana nunca hubo jirafas.



Anterior
Mi Yahoo