Pena de muerte sí, pena de muerte no
En días pasados les ratificaron la condena de muerte a dos reos, John Allen Muhammad y Yosvanis Valle, y con eso se destapa de nuevo el debate sobre la máxima sanción.
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En días pasados les ratificaron la condena de muerte a dos reos, John Allen Muhammad y Yosvanis Valle, y con eso se destapa de nuevo el debate sobre la máxima sanción.
Recientemente en el canal de televisión América TV sostuve una escaramuza con Juana Castro, quien posteriormente contestó airadamente mis comentarios. Como fui yo quien lamentablemente inicié las hostilidades, deseo fijar mi posición.
Estoy en desacuerdo con el columnista Humberto Caspa [ver A un año del cambio, Perspectiva, 5 de noviembre]: los latinos no se sentirán empujados a votar por los republicanos, sino que no van a votar, ya que no encuentran opciones. Si existiera otro partido político le garantizo que votarían por ese partido.
¿Cómo no recordar con regocijo ese 9 de noviembre de 1989? Ese día, los reportes de la radio y la TV sólo podían causar alegría a quienes amamos la libertad. Y los días siguientes los reportes de los diarios completaban el júbilo con magníficas imágenes.
El reciente arresto violento de la bloguera Yoani Sánchez, acto que repudio enérgicamente, es resultado de la misma receta aprendida por la generación de la Sierra Maestra. El grupo que todavía gobierna en Cuba aprendió muy bien cómo mantener a todo un pueblo reprimido. Una herencia española, recordemos a Tacón y a Weyler. Los Castro y comparsa son sus mejores discípulos.
En su bien documentado artículo La culpa fue de Marx [Perspectiva, 8 de noviembre], Carlos Alberto Montaner hace una disertación brillante sobre el marxismo y sus derivados. La obra de Carlos Marx, basada en premisas falsas, fue puramente teórica y filosófica. El jamás pudo imaginar el dolor, la sangre y la miseria humana que la implementación práctica de sus teorías iba a traer a la humanidad. La revolución rusa, liderada por Lenin, al tratar de implementar las teorías marxistas como forma de gobierno, creó el comunismo bolchevique, que devino una de las más brutales y sangrientas dictaduras totalitarias que ha conocido la humanidad, comparable solamente en su intrínseca maldad al nazismo.
En su columna Caótico viaje en autobús [sección Locales, 4 de noviembre] el señor Daniel Shoer Roth comparte su experiencia del uso del transporte público para viajar desde el Aeropuerto Internacional de Miami (MIA por sus siglas en inglés) al downtown de Miami.
Anueve meses de su histórico triunfo, Barack Obama enfrenta dos de los grandes retos nacionales cuya resolución podría definir el carácter y la dimensión histórica de su presidencia: conseguir la aprobación de la reforma sanitaria y reactivar el empleo en la nación.
La esposa de uno de los marineros del Alakrana secuestrados en el Indico ha denunciado las ``mentiras'' que del gobierno socialista español les están colando ``desde el minuto cero'': ``chantaje emocional'' y amenazas para que no hablen con los medios. Exponía esta señora: ``Tengo a mi marido secuestrado en un barco desde hace casi 40 días. Y las señoras ministras Carme Chacón y María Teresa de la Vega están mintiendo desde el minuto cero''.
En el artículo de ayer Ex `dama de hierro' de la RDA vive feliz en Chile, escrito por Moisés Vila Roldán [América Latina], podemos leer una vez más por qué los comunistas quieren que sus regímenes terminen pacíficamente. Los gobiernos de Argentina, Chile, España, etc. están juzgando a los criminales de las dictaduras de derecha, pero ellos son de izquierda.
Recuerdo que de niño había una película muy famosa que nos gustaba mucho titulada La máquina del tiempo, donde el protagonista se transportaba desde el presente hacia el futuro, al pasado y viceversa. Una sensación parecida se experimenta cuando se viaja a Cuba y se aterriza en el Aeropuerto Internacional José Martí de La Habana.
Es difícil de entender que tanta gente se oponga a una reforma del sistema de salud que establezca la medicina pública en Estados Unidos, que es el único país desarrollado del mundo que no tiene ese sistema de atención médica.
A estas alturas pocos podrían dudar de la ``cubanización'' de Venezuela de la mano del inefable Hugo Chávez. Mientras el mandatario ha dilapidado miles de millones en armamentos y en regalos para promover su ``revolución bolivariana'' a nivel mundial y ahora aumenta sus gastos presidenciales, el pueblo venezolano enfrenta recortes en los servicios de electricidad y agua potable. Incluso el propio Chávez recomendó una ducha de tres minutos, conocida como la ``ducha comunista'', para ahorrar.
La industria del robo de tarjetas de crédito se ha mantenido en alza. Esta mafia puede confeccionar y hacer a la perfección cualquiera de ellas para hacer compras en el país y en muchos casos fuera del territorio americano.
Sres: Miami Herald Ciudad