El mes de mayo es importante para casi todo el mundo. Suelen llamarle el mes de las flores. También en mayo se celebra el Día de la Madre. En algunos países será el primer domingo del mes; en otros, el segundo, pero en casi todos mayo es el mes de las madres. Para la Iglesia Católica mayo es el mes de la Virgen, la Madre de Dios. Definitivamente mayo es importante, pero mucho más lo es el que se festeje a las madres en todas partes.
Según el diccionario de la RAE, el vocablo madre tiene muchas definiciones: ''hembra que ha parido'', ''título de algunas religiosas'', ''causa u origen de donde proviene algo''. Se utiliza para llamar con respeto al sitio donde se nació: ''la madre patria''. También utilizamos el vocablo en una forma menos respetuosa y así para expresar descontento decimos ''esto está de madre''; para insultar algunos dicen ''la madre que te parió'', y mostramos nuestra incredulidad cuando decimos que no creemos ``ni en la madre de los tomates''.
Hay madres que han sido muy importantes en la historia: las madres de los próceres de la patria, las madres de los caídos en la lucha por la libertad, las madres de los presos políticos o de sus hijos. Sin embargo, parece que hay algunas madres que son más madres que otras. Digamos que las Madres de la Plaza de Mayo son respetadas, admiradas e invitadas a actos importantes porque con su pañuelo blanco en la cabeza se lanzaron a las calles en Argentina para reclamar justicia y castigo de los culpables por la desaparición de sus hijos o nietos cuando la dictadura militar de derechas de los años setenta. Admiramos la acción de estas madres, pero también admiramos a las madres que vestidas de blanco salen pacíficamente por las calles de La Habana, solamente con una flor en sus manos, para pedir la libertad de sus hijos o esposos, encarcelados por la dictadura de izquierda presidida por la familia Castro. El fin que persiguen las Damas de Blanco es el mismo que persiguieron en su momento las Madres de la Plaza de Mayo. Sólo pedimos para las madres cubanas el mismo respeto y consideración que se les dio y se les sigue dando a las madres argentinas. Lo merecen.
Elsa M. Rodríguez
Hialeah