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Bombshells: una explosión musical sobre el amor, la vida y la amistad

mercedesenelnuevo@gmail.com

En mis años de periodista de campo me enfrenté a muchas situaciones peligrosas. Una vez acabé en medio del fuego cruzado entre los sandinistas y los contras en Nicaragua. Aquí, en Overtown, durante los disturbios producidos en el caso del policía que mató a un afroamericano, los vecinos de la zona nos encañonaron con una pistola a mi camarógrafo y a mí. En esas situaciones y otras mi instinto puso todos mis sentidos en alerta para buscarles salidas hábiles a los atolladeros. Nunca perdí la ecuanimidad.

El miércoles fue todo lo contrario. Cuando el teatro Actor's Playhouse de Miracle Mile, en Coral Gables, bajó sus luces, mis amigas y yo nos agarramos de las manos. Sonreíamos nerviosa e incrédulamente como chiquillas. Y en el momento en que la orquesta comenzó a tocar, los reflectores enfocaron a las actrices que nos representan como personajes, y ellas les dieron vida a los ensayos que publicamos en nuestro libro Entre nosotras - de mujer a mujer, comencé a temblar. Por mucho que intenté calmarme, controlarme, durante el primer acto, el intermedio, el segundo acto y el gran final, no lo logré hasta que regresé sola a mi carro, casi de madrugada, sin poder abarcar todavía la repercusión total que esta noche tendrá para nosotras durante las cuatro semanas que durará el show, e incluso después.

La comedia musical, cuyo fabuloso humor y estremecedoras canciones me hicieron desternillar de la risa y le sacaron lágrimas a mis ojos, no se dio del azar. Nació del alma de muchas mujeres que se quieren y se respetan y que, a raíz de la publicación de nuestro libro, se han convertido en una legión de amigas. Sin embargo, fue el talento y la fuerza arrolladora de una de ellas, Jeanette Hopkins, lo que puso en marcha un espectáculo fenomenal, que quisiéramos soñar está a la altura de Broadway.

Si rebobinamos el tiempo, tendríamos que parar en el momento en que la hermana de Jeanette le regala nuestro libro Dish & Tell: Life, Love and Secrets, en su versión original en inglés, firmado por las Miami Bombshells. Así nos hicimos llamar en broma, para resaltar nuestro valor interno ya que consideramos que el coraje vale más que las curvas. La dramaturga/compositora estaba sumida en una depresión debido a la muerte de ambos, madre y padre, en un espacio de cien días. La hermana, quien nos había oído dar una charla a propósito de la publicación del libro, sintió que nuestros relatos, y temática de apoyo mutuo, podrían ayudar a Jeanette a vencer su tristeza.

Meses después, Jeanette nos citó en la taberna John Martin's, frente al teatro, y comenzó a cantarnos las canciones que, sin nosotras saberlo, había escrito basadas en nuestro libro. Tenía la intención de rendirles un tributo póstumo a sus padres y se había inspirado en el poder calmante y curativo que una amiga puede ejercer sobre la otra. Porque con su madre perdió a su mejor amiga y en nuestros testimonios sintió recuperarla. ¡No podíamos creerlo!

Durante año y medio Jeanette ha trabajado con el director David Arisco del Actor's y con el famoso arreglista Artie Butler, ganador del Grammy y colaborador de Frank Sinatra, Barbra Streisand, Louis Armstrong y otras estrellas (hizo el arreglo de It's a Wonderful World), así como con el coreógrafo David Campbell de Canadian Idol. El diálogo fue cambiado decenas de veces. Inclusive, tengo entendido, hasta un par de días antes de la puesta en escena. Aunque nosotras, las autoras originales, vimos algunos trozos de ensayos, no llegamos a ver la obra completa hasta el preestreno de este miércoles. ¡Y está fabulosa! Por eso se apoderó de mí esa emoción tan incontenible.

Las artistas que nos encarnan son de primera. En las tres o cuatro veces que nos conocimos lograron captar las maneras de hablar con nuestras voces, y los latidos de nuestros corazones. En mi caso, ver a Patti Gardner en el papel de Mercedes significó una especie de desdoblamiento astral. Formar parte de su público fue una experiencia surrealista. Me hizo sentir casi elevada, como si estuviese viéndome desde un plano espiritual.

Así imaginé lo estaría haciendo mi padre cuando Patti cantó My Father's Hand a dúo con Melissa Minyand, quien cantaba My Mother's Hand. La canción, basada en los relatos de dolor y eventual recuperación tras la muerte de mi padre, y la madre de mi amiga Patricia San Pedro, prendieron la chispa del musical en la mente de Jeanette.

Por supuesto que lloré, tomada de la mano invisible de todos quienes me sostienen, en este plano o cualquier otro. También reí a carcajadas. Los chistes son desbordantes y contagiosos. Principalmente celebré, en mi interior, la fuerza afectiva de las palabras y el mágico poder de la música que nos ayuda a volar.

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