Una mujer iraquí carga a su hijo mientras espera entrar a la consulta de un médico de su misma nacionalidad en una clínica improvisada por las tropas norteamericanas en la localidad de Yusufiyah, en el llamado ''triángulo de la muerte'', a unas 10 millas al sur de Bagdad.
La violencia y la inestabilidad en Irak no han permitido rescatar el deteriorado sistema de servicios de salud pública. Según un estudio reciente de la Organización Mundial de la Salud, el 21 por ciento de los niños iraquíes padece de desnutrición crónica. Dos tercios de las muertes de menores de cinco años se deben a trastornos curables, como la diarrea y enfermedades respiratorias.
La expectativa de vida de las mujeres iraquíes es de poco más de 60 años.