JAIME S. DROMI: Los palestinos y la paz
By JAIME S. DROMI
Todas las personas decentes deben hacer frente a los injustos ataques y a las continuas mentiras del islamismo extremista, a veces apoyadas por los que se dicen políticamente correctos. Es una vergüenza tener que oír que Israel es responsable por la ``interrupción de las tratativas de paz'' en el Medio Oriente, cuando en realidad las mismas están paralizadas por la nueva precondición árabe de que los judíos congelen todos los trabajos de construcción en Jerusalén, la propia capital del Estado de Israel.
La secretaria de Estado de EEUU, Hillary Clinton, confirmó en su última visita a Jerusalén que Israel está tratando por todos los medios de facilitar las negociaciones. Sin embargo, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, se ha negado a encontrarse con el primer ministro Benjamín Netanyahu para discutir la situación.
Nuevamente nos encontramos con la intención árabe de mantener el status quo: no guerra (porque si la hacen, la pierden) y no paz (porque si hay paz, no recibirán tantas donaciones). Los palestinos no quieren la paz, si la quisieran la tendrían, pero prefieren esta situación a fin de tratar con el resto del mundo.
Hace más de sesenta años que los árabes viven en la miseria hecha por ellos mismos. La meta de esta gente no es construirse una patria, es destruir todo lo que los judíos construyen. Si los líderes árabes eligieran construir, trabajar, mejorarse, tener paz y felicidad, ya tendrían un país propio y no serían necesarias todas estas conversaciones.
Por otra parte, debemos entender que Israel es un país muy único y, aunque pequeño en sus medidas geográficas, paradójicamente su economía es extraordinaria, está entre los primeros países en el mundo por sus adelantos económicos, continuamente produce nuevos inventos en todas las áreas de la medicina, las comunicaciones, la tecnología, el transporte, etc. Y, aunque todo lo que se oye de Israel es sobre sus guerras, los peligros que corre diariamente, los ataques terroristas y las necesidades que pasa, ellos saben sobreponerse a todo.
La señora Clinton declaró este sábado que Israel había hecho concesiones ``sin precedentes'' en materia de las construcciones en los asentamientos de Judea y Samaria. Pero dos días después, estando en Marruecos, rodeada de decenas de ministros de los países árabes y bajo la presión de los países del Golfo (``¡petróleo!''), cambió el tono para decirles a los árabes que Israel tiene que hacer aún más.
Las negativas del presidente Abbas a reanudar las conversaciones sobre la paz, permiten al Hamas aumentar su posición política entre los árabes en desmedro de la propia. Es interesante reconocer la estrategia de Abbas, primero convenció a Obama de sus buenas intenciones y de que todo dependía de los EEUU, para que obligara a los israelíes a paralizar totalmente los trabajos en Jerusalén, porque los palestinos pretenden tener parte de la misma para establecer su propia capital en el futuro. El presidente Obama se tragó el anzuelo y ordenó a Israel que abandone sus planes. Como todo el mundo sabe, Obama no es el presidente de Israel. Ni será el presidente vitalicio de este país. E Israel no va a aceptar tocar Jerusalén por un sueño de paz que los árabes no pretenden concretar.
n realidad, el presidente Obama tiene las manos llenas con su indecisión sobre el aumento de tropas en Afganistán; tenemos una crisis económica horrible en la que la desocupación oprime a cada uno; la dificultad en pagar las hipotecas sobre las casas agravan aún más el sentimiento de los ciudadanos; los repartos de dinero como estímulo hicieron bajar el valor del dólar en el mercado mundial; el temor público sobre la suerte de los bancos... Nuestro presidente debería dedicarse a solucionar estos problemas.
Pero, y a pesar de todo, viaja por el mundo, disculpándose de las políticas de los gobiernos anteriores; en El Cairo pide a los árabes que reconozcan que él va a cambiar la política hacia ellos, abjura de los lazos que unen a Estados Unidos, desde su creación, con la cultura judeocristiana, reniega de los vínculos con aliados seguros y ahora se dedica personalmente a la situación en el Medio Oriente, tomando riesgos que es muy posible deba pagar en las próximas elecciones.
Esperemos que Estados Unidos, con su extraordinaria resistencia, probada en otros tiempos y en otras guerras, sepa salir de sus problemas actuales y el Todopoderoso nos guiará hacia un avenir mejor, de paz, de seguridad y de prosperidad. ¡Amen!
jsd222@aol.com
El Nuevo Herald se complace en ofrecerle a sus lectores la oportunidad de compartir experiencias e intercambiar observaciones sobre lo que publicamos diariamente en nuestra edición digital.
Los instamos a participar en nuestros debates de manera abierta y franca, pero sin hacer juicios hirientes o fuera de orden. Nos reservamos el derecho a eliminar las opiniones que no cumplan estas normas. Algunos de las comentarios que usted hace pueden ser reproducidos en el diario impreso o en otras páginas de nuestro sitio.
Muchas gracias por compartir sus puntos de vista.
Para hacer comentarios debe registrarse en elNuevoHerald.com la primera vez. Lo que escriba estará debidamente identificado con su nombre de usuario. żTodavía no se ha registrado? Clic aquí -- para hacerlo ahora mismo.
Más Opinión
Videos





















Mi Yahoo