VOCES DE LA EDUCACION
ANGELICA YANEZ: La historia de Anna
By ANGELICA YANEZ
Anna era una niña que esperaba ansiosamente el comienzo de su primer curso escolar. Su familia se había mudado a un nuevo país y ella iba a llegar a su nueva escuela cuando ya el curso hubiese comenzado. Y tenía que aprender un nuevo idioma. Pero su madre le dijo que esos detalles no serían un problema.
Anna estaba muy emocionada con la oportunidad de tener nuevos amigos y aprender cosas nuevas. Muchos años después esto sería un episodio que marcó a Anna para siempre. Tanto así que sus hijos y nietos narrarían esta experiencia escolar de generación a generación.
La experiencia que dejó huellas permanentes en el historial de enseñanza de Anna ocurrió a los pocos días de entrar por primera vez a su nueva escuela. Como Anna no sabía inglés, usaba las señales de los otros compañeros de clase para seguir la rutina diaria. Cuando veía a sus colegas ponerse en una fila, sabía que era hora de ir al baño o el momento de ir a almorzar. Si veía que los demás niños tomaban sus útiles, Anna sabía que iban a clases especiales de arte, idioma o música. Naturalmente cuando oía la campana sonar, Anna sabía que era la hora de irse a su casa.
Un día Anna oyó la campana y, como ya era su costumbre, recogió sus útiles y salió camino a su casa. Se extrañó un poco cuando al llegar a su casa su madre no la esperaba como de costumbre. Anna se sentó en la puerta y esperó a que llegaran sus padres.
Estos se sorprendieron de que Anna estuviese en la casa cuando llegaron. Al día siguiente fueron a la escuela a preguntar por qué Anna había llegado tan temprano a casa y sin ningún aviso. La administración del colegio les explicó que había habido un simulacro de incendio. La señal que Anna había oído era para que los estudiantes practicasen en caso de que una emergencia de incendio se presentase en el colegio. La falta de orientación y del idioma impidió a Anna darse cuenta de que las clases no habían terminado.
Esta historia verdadera ocurrió hace más de 40 años. Hoy en día existen planes y sistemas para impedir que estos casos sucedan. Los alumnos nuevos se unen a otros para que les enseñen el plantel, los lugares de almorzar y hasta dónde reunirse después de clases para esperar el transporte de regreso a sus hogares.
La experiencia de Anna llevó a que una de sus hijas se hiciera maestra para ayudar a niños que estaban aprendiendo inglés. La lección de Anna se puede considerar la base para los programas de orientación y consejos que existen hoy en día en todos nuestros centros educacionales en las Escuelas Públicas del Condado de Miami-Dade. Nuestros servicios de consejeros se ocupan de que nuestros estudiantes no se sientan perdidos en los inmensos planteles. De esta forma continuamos con el compromiso de ``dar a nuestros niños... el mundo''.
Consejera de las Escuelas Públicas
en el Condado de Miami-Dade.
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