Una receta de éxito mezcla picante y mojo cubano

08/26/2013 12:29 AM

10/12/2013 8:22 AM

En la mesa de la familia de Michael Díaz siempre había una botella con la salsa picante casera que preparaba su abuelo y la añadían a casi todos los platos.

“No es que los cubanos seamos muy aficionados al picante, pero la de él era especial”, recordó Díaz, de 30 años.

Tan especial, que decidió seguir la tradición y crear una en memoria de su abuelo, de manera que la receta fue más allá de las comidas familiares. Después de un año de ensayos, pruebas y licencias, el pasado marzo, Díaz lanzó el primer lote comercial de 160 botellas de su salsa picante Cuban Sriracha, bajo el sello de PepperJelly Co., cuyo emblema es un cerdito dibujado por él.

La producción, en la actualidad, ha aumentado a 600 botellas al mes, que vende a restaurantes de la ciudad, en el mercado de artesanos de la tienda Williams Sonoma, donde hace una demostración mensual y enseña cómo usar el producto, y también a través de su página de internet. Cada botella tiene un costo de $ 6.99.

“En mi exploración, hice muchas pruebas para incorporarle a la salsa Sriracha tailandesa, una de mis favoritas, ingredientes como la naranja agria, el ajo y el vinagre; quería que se combinara bien con la comida cubana y con otros platos variados”, explicó.

Así creó una receta natural y sin aditivos que lleva cinco clases de ajíes: chilli, jalapeño, habanero, serrano y cachucha, sumados a los ingredientes del mojo cubano.

Todo comienza en los Farmer Markets de Brickell, Pinecrest y Homestead hasta donde Díaz acude en busca de los ajíes más rojos.

“A veces resulta difícil conseguirlos, en climas como el de Miami, los cortan más verdes, no los dejan madurar porque la humedad los daña más rápido”, contó.

El resto del proceso se lleva a cabo en una cocina comercial de Hialeah, donde pone los ajíes a marinar en vinagre durante aproximadamente 20 días. Posteriormente, sigue un proceso de mezcla de ingredientes, licuado y cocción.

“Logré perfeccionar la receta leyendo mucho sobre el tema. Todo es cien por ciento natural; aparte, la receta esta hecha para que el picante no insensibilice el gusto y le reste sabor a la comida”, describió.

El picante realmente intenso está en una nueva creación de su compañía, la salsa The Cuban Ghost, una versión diferente para aquellos que les gusta el picante extra. En ella emplea los llamados Bhut Jolokia, o ghost peppers, un tipo de chilli que figura entre los más picantes del mundo. En un futuro, planea añadir mermeladas de fruta a su sello.

Aparte de PepperJelly Co, Díaz, quien tiene un título como ingeniero de sistemas, lidera su propia compañía, Brickell Technology Solutions, especializada en sistemas de computadoras, redes y diseño de webs en internet.

Para financiar su proyecto de PepperJelly Co, Díaz recurrió a Kickstarter, una compañía privada creada en el 2009 en Estados Unidos, que provee herramientas para recaudar fondos para proyectos creativos y conecta con usuarios en todo el mundo.

“A través de su página en internet se crean propuestas de negocios, se hace una presentación del producto y se fija una cantidad que se quiere conseguir para producirlo y ponerlo en el mercado; de esta manera personas de todo el mundo, afiliadas a la compañía, tienen acceso a esta información y tienen un tiempo límite para apoyarlos con donaciones”, explicó Díaz.

“Presenté mi salsa y mi meta fueron $5,000. Finalmente, me apoyaron 114 personas del mundo con $5,300”, precisó. Un porcentaje va a la compañía creadora de la página de internet.

Con el dinero de las donaciones, Díaz pagó los trámites de licencias para su producto, el arriendo de una cocina comercial y el equipo de cocina indispensable para preparar su receta de Cuban Sriracha, que en un futuro espera ver en los estantes de los supermercados locales.

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