Carol Wilson, de 81 años, no había podido jugar golf desde que sufrió un ataque al corazón. Después de inyectarle células madre en el corazón, como parte de un estudio de UM, ahora puede caminar distancias y volver a jugar golf.
Carol Wilson, de 81 años, no había podido jugar golf desde que sufrió un ataque al corazón. Después de inyectarle células madre en el corazón, como parte de un estudio de UM, ahora puede caminar distancias y volver a jugar golf. CARL JUSTE cjuste@miamiherald.com
Carol Wilson, de 81 años, no había podido jugar golf desde que sufrió un ataque al corazón. Después de inyectarle células madre en el corazón, como parte de un estudio de UM, ahora puede caminar distancias y volver a jugar golf. CARL JUSTE cjuste@miamiherald.com

La vida después de un ataque al corazón

23 de febrero de 2017 3:36 PM