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Milan humilla a Boca y es el nuevo monarca mundial

YOKOHAMA, Japón _ Con dos goles de Filippo Inzaghi y una fantasía de Kaká, el Milan de Italia concretó su esperada venganza al batir el domingo 4-2 a Boca Juniors en la final del mundial de clubes, que por primera vez tiene a un campeón europeo.

Inzaghi, a los 21 y 71 minutos, Alessandro Nesta, a los 50, y Kaká, a los 61, convirtieron para los italianos en Yokohama, donde hace cuatro años habían salido triunfadores los "xeneizes" en la final de la desaparecida Copa Intercontinental.

Para Boca lo hicieron Rodrigo Palacio, a los 22, y Massimo Ambrosini, en contra, a los 85.

A los 77 minutos fue expulsado el defensor del Milan Kakha Kaladze y a los 88 lo siguió el volante de Boca Pablo Ledesma.

Los italianos suman ahora su 17mo trofeo internacional y la cuarta competencia intercontinental, algo que hasta aquí ningún equipo ha logrado.

El campeón europeo terminó con la hegemonía de los sudamericanos en el certamen tras los títulos conseguidos por los brasileños Corinthians (2000), Sao Paulo (2005) e Internacional de Porto Alegre (2006).

"Tengo una gran sensación. Estamos muy felices. Nunca hubiera pensado que en un mismo año íbamos a poder desquitarnos de los equipos que nos habían arrebatado dos finales", dijo en rueda de prensa el técnico del campeón Carlo Ancelotti. En la final de la última Liga de Campeones, el Milan derrotó al Liverpool de Inglaterra, que había sido su verdugo en 2005.

Sobre el partido, Ancelotti dijo que fue "una victoria que justificamos en el final".

"Boca jugó muy bien en el primer tiempo, tuvieron sus oportunidades. Pero el 2-1 nos dio la tranquilidad y después definimos el partido", explicó.

Igual lectura hizo su colega de Boca, Miguel Angel Russo: "Cuando viene el segundo del Milan, nosotros lo salimos a buscar. El Milan es inteligente y aprovechó los espacios".

Los dirigidos por Ancelotti cimentaron su venganza en dos pilares: el intratable goleador "Pippo" Inzaghi, que dice otra vez presente en una final como sucedió en la Liga de Campeones, y el genio brasileño Kaká, que alcanzó el récord del holandés Marco Van Basten, quien en 1989 recibió ese honor además de ganar la Liga de Campeones, la Supercopa Europea y la Intercontinental.

Kaká recibió el "Botín de Oro" al mejor del mundial y probablemente el lunes la FIFA lo distinga como el futbolista del año.

Todo muy parejo hasta que apareció Kaká solitario por el medio. Pisando el área vio luz y sacó el remate al arco, pero rebotó en el tobillo de Jonatan Maidana. Otra vez la tomó el brasileño y la pasó hacia la derecha para un solitario Inzaghi, que ahora sí calibró la puntería y abrió el marcador.

El festejo de los hinchas "rossoneros" en una de la cabeceras del estadio duró lo que un suspiro. En apenas un minuto la alegría cambió de bando y fueron los casi 3.000 boquenses venidos de la Argentina los que deliraron cuando Boca jugó rápido un córner corto desde la izquierda; el paraguayo Claudio Morel Rodríguez tiró el centro que cabeceó Palacio, ante toda la defensa milanista en otra cosa.

Todavía no se habían acomodado en el campo para jugar el complemento que Nesta marcó el segundo. Andrea Pirlo ejecutó un tiro libre desde la derecha directo al corazón del área, donde apareció el defensor para tocarla de primera a la red.

A los 58 minutos Hugo Ibarra hizo una de sus clásicas incursiones por área rival y tuvo el empate con un fortísimo derechazo que dio en el palo.

Pero Kaká otra vez frotó la lámpara. Con Boca totalmente volcado en ataque, el brasileño se escapó por izquierda, Maidana le salió al cruce pero el hábil volante le amagó dos veces y luego quedó frente a Mauricio Caranta, al que vulneró con la zurda.

Con los argentinos completamente desmoralizados, Milan marcó el cuarto con buena combinación de sus tres póker de ases en ofensiva. Seedorf tocó de primera para Kaká y éste entrando al área se le dio a Inzaghi para que hiciera el cuarto.

El brasileño le perdonó luego la vida a los sudamericanos cuando conectó de cabeza un magnífico centro de Cafú, pero salió apenas por arriba del travesaño.

En la agonía del partido, Ambrosini le dio el segundo a Boca, que ahora podría salir a la búsqueda de un entrenador ya que la directiva no le renovaría el contrato a Russo.

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