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La aplanadora se corona como rey de la pelota cubana

El equipo de Santiago de Cuba hizo hoy honor al apelativo de "la aplanadora" y se alzó con su segundo título consecutivo al derrotar a Pinar del Río por 2-1 y cerrar la final de la 47ª Serie Nacional de Béisbol con un inapelable 4-0.

Santiago suma así la tercera corona en los últimos cuatro años y la octava en su palmarés, para ponerse a tres campeonatos del Industriales, el equipo más laureado de la historia de la pelota cubana.

En el más peleado de todos los partidos de la serie entre Pinar del Río y los de Antonio Pacheco, las avispas santiagueras tuvieron que esperar ocho episodios para empezar a pensar que de esa noche no pasaba el momento de las celebraciones.

Una línea de Alexei Bell, con poca fuerza pero mucha colocación al pitcheo cerrador de Pedro Luis Lazo, hizo que Héctor Olivera colgara el segundo tanto en el marcador, impusiese un nuevo récord de 22 carreras anotadas en postemporada y lograra la carrera que, al final, valió el torneo.

Antes, sólo había habido fuego certero en la tercera entrada, cuando Ronnier Mustelier mandó un cuadrangular que se encargó de neutralizar a renglón seguido Castillo sobre un doble de Donald Duarte.

Ormari Romero se fue de la loma santiaguera tras ese capítulo, pero el técnico pinareño, Jorge Fuentes, siguió confiando en Yunieski Maya para mantener a raya a la batería visitante y el resultado fue un desarrollo cerrado e incierto hasta el octavo episodio.

Reinier Roibal hizo el relevo de Romero, cumplió su parte, jugó seguro sin permitir una alegría a la galería pativerde y aguantó hasta que el técnico vio como en el último capítulo comenzaba a flojear.

Pacheco sacó entonces para el final de la última entrada del torneo a su estrella, Norge Luis Vera, quien despachó a Padrón —con triple fallo—, ponchó a Mijail Rivera y lanzó una bola que convirtió en fly para que Reutilio Hurtado comenzara a celebrar un nuevo título para los orientales.

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