Deportes

En Pekín entierran el cadaver del amateurismo

Chen Xiexia.
Chen Xiexia.

Con un grito salido del fondo de su alma, la pequeña Chen Xiexia levantó un peso que no sólo la convirtió en la primera medallista de oro de china sino también en una millonaria instantánea.

Según el diario China Daily, Xiexia recibirá unos 10 millones de yuanes (alrededor de $1.45 millones de dólares) que podrían incrementarse a 15 de acuerdo al resultado final de su país en los Juegos Olímpicos.

Su caso es el último de la cada vez mayor legión de deportistas que son premiados en metálico por su actuación en un evento que años atrás era considerado la flor y nata del amateurismo.

Si algo quedaba de eso, en Pekín se están clavando los últimos clavos de su ataud.

Xiexia recibirá la mayor parte de su nueva fortuna entre dotaciones y recompensas de promotores, pero los primeros 250,000 yuanes vienen de las arcas estatales a través de la Administración General de Deportes en China.

Ah, y todos estos premios en metálicos son libres de impuesto.

"Los atletas tienen una enorme presión para ganar y no sólo por la gloria olímpica'', explica, Quien Chi, quien trabaja en una provincia del país al frente del voleibol. "Del oro a la plata, la diferencia puede traducirse en millones de yuanes. Así es como es en estos días''.

Sería por eso que el campeón olímpico de tiro de Atenas 2004, el chino Zhu Qinan lloraba desconsoladamente al recibir su medalla de plata tras ser destronado por e idico Abhinav Bindra.

Zhu lloraba a mares en el podio y esta es una imagen que se repite con aquellos atletas chinos que terminan con puestos añorados por deportistas de otras latitudes, pero que para ellos no resulta de mucho consuelo.

Según datos del propio gobierno, en cada atleta chino se invierten en cuatro años de preparación para estos Juegos un promedio de $7 millones que deben ser retribuidos, en lo posible, con un oro.

Y no se trata sólo de los anfitriones. Durante su encuentro con la delegación rusa en la villa de los deportistas, el premiro ruso, Vladimir Putin, elevó la recompensa a los ganadores de metales dorados de $100,000 a $150,000 en un gesto que sorprendió a su propia embajada.

"Nuestros deportistas se merecen eso y mucho más'', afirmó Putín a lus rusos, según reportes de prensa. "Son la cara de nuestro país y han trabajado muy duro para llegar a este punto''.

Rusia, sin embargo, queda por debajo de los $752,377 que pagará el gobierno de Singapur a sus atletas dorados y de los $330,000 prometidos por la presidente filipina, Gloria Macalpagal, a los ganadores de oro del archipiélago asiático.

Al menos la oferta de Putin supera los $20,000 de Japón y los $18,000 de Alemania.

Los campeones chinos, sin embargo, siguen siendo los grandes ganadores de este evento, porque por encima de todos los premios monetarios reciben también el de la fundación Fok Ying Tung, creada por un empresario y filántropo de Hong Kong que desde 1984 le ha otorgado a cada rey olímpico $80,000 más un kilogramo de oro sólido.

Sumado todo, cada medallista aúreo de China podría llevar a su cuenta bancariar poco más de $1.5 millones. Nada despreciable.

Pero algunos de los jerarcas del depote chino están sopesando la posibilidad de cambiar el actual sistema de premios al modelo empleado en Corea el Sur, donde los deportistas laureados reciben una pensión vitalicia.

"El hecho es que ya no pueden quitar los premios en dinero'', agrega Quien. "Eso no es culpa de China. El mundo entero lo hace y lo que antes era visto con reojo ya es la norma. Los atletas lo saben y la presión interior aumenta en ellos. Una cosa es un Yao Ming en una liga profesional, pero cuando una pesista recibe un $1 millón...si alguien te dice que el amateurismo existe, dile que es mentira''.



Envíe sus cartas y comentarios a:

jebro@elnuevoherald.com



  Comentarios